Ahí viene la ola

Alejandra Vilches es Directora del Programa Académico de Administración Financiera en el Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro. [email protected]

Todas las banderas lo indican. Están en amarillo, altas, visibles.

La inflación está alcanzando niveles arriba de lo esperado, mientras que los pronósticos de crecimiento en nuestro país y en el mundo parecen ir en la otra dirección; van para abajo. El peso lucha con todo lo que puede. En la batalla con el dólar, cuando Trump decide escribir en Twitter o firmar sus interminables órdenes ejecutivas, el peso corre con toda la fuerza y logra mejorar su posición, pero desafortunadamente, el dólar se levanta y vuelve a sentar a nuestra moneda nacional.

El Presidente de los Estados Unidos anda ocupado con el asunto de que desmentir que tiene lazos estrechos con Rusia (y gracias a las declaraciones de Michael Flynn, quien acaba de renunciar al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, está más cerca de esclarecerse la verdadera relación con Putin) y al fin (por lo menos por unos días) el Presidente Trump ha dejado de repetir “Mexico” como mantra una y otra vez. Pero es inminente el cambio de nuestro TLC, lo cual traerá una sombra a todo nuestro comercio.

Janet Yellen lucha como caballero medieval contra el dragón (que el dragón tiene percha política) para subir las tasas de interés de forma controlada. Banco de México lucha también como caballero contra dragón, pero aquí el dragón parece tener percha empresarial. BANXICO se defiende con la espada de “o nos hacemos atractivos, o nos hacemos atractivos”.

Desde hace un par de meses, parece que el mundo retrocedió muchos años. Estados Unidos navega con bandera de proteccionismo, China abre sus puertas al mundo. Regímenes totalitarios, censuradores y poco sinceros parecen tener más fuerza que nunca. ¿Y qué se hace al respecto, cuando la ola alcanza proporciones de tsunami? Si entendemos que quien tiene el poder de nuestro dinero somos nosotros mismos, vamos de ganancia. El ahorro y la inversión ya no son opcionales; son herramientas de protección ante la inundación que definitivamente va a llegar. Si decide salir de la ignorancia financiera, puede encontrar un aliado en el Banco, o de asesores financieros calificados. Haga preguntas, acérquese, ponga a trabajar su dinero de forma responsable y puntual. Sí, viene la ola, así que empiece a construir más lejos de la playa.