Alimentos orgánicos y la salud

Consuelo Valenzuela y Araceli Florido, profesoras de Química del Departamento de Ciencias Básicas del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.

En una reunión con los de mi colonia, surgió una interesante polémica cuando una de mis vecinas comentó sobre su preferencia por los alimentos orgánicos, dados sus antecedentes familiares de cáncer y todo lo que se dice sobre las sustancias tóxicas presentes en los alimentos comunes. Los puntos de discusión giraron en torno a ser una moda pasajera, sobre que era eso, si realmente son más saludables o no y hubo quien intentó aclarar la duda, sin resultado. La discusión finalizó con la observación de que hay una tendencia a regresar a como se vivía antes, simplemente permitir que todo crezca de forma natural.

Sin ser eruditos en ciencia y haciendo uso del sentido común es posible clarificar algunas verdades sobre los alimentos orgánicos.

Es correcto afirmar que son más saludables debido a que están libres de tóxicos ya que su proceso exige el no usar pesticidas, fertilizantes, conservadores, colorantes, hormonas ni antibióticos. Sólo se usan aquellos amigables con el ambiente.

También es cierto que las frutas y verduras orgánicos no son tan bonitos, ni grandes y duran menos que los convencionales pero tienen mejor sabor y conservan mejor sus propiedades debido a su frescura.

Los costos superan de un 20 a un 100% a los normales, ya que el productor debe invertir más tiempo y mano de obra. Pero no todo tiene que ser orgánico ya que hay alimentos “limpios” que no concentran tóxicos como la papaya, el aguacate, las toronjas, la piña, el kiwi, cebollas, ajos, plátano y espárragos. Mientras que los “sucios” como el cilantro, el apio, el perejil, las manzanas, peras, espinacas, lechuga, papas o duraznos deben conseguirse orgánicos. Si se combina la compra entre limpios, sucios y sus cantidades el costo podría ser accesible al bolsillo.

Se recomienda verificar que los productos orgánicos verdaderamente lo sean, pero uno puede darse cuenta de si el producto es o no orgánico dada su apariencia, sabor y tiempo de anaquel. Si dura mucho, no es orgánico.

El consumo de estos productos definitivamente brinda una mejor calidad de vida y es amigable para el medio ambiente.