Alternativas para el 2017 y lo que venga

Joel Angel Bravo Anduaga es profesor del Departamento de Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.   jabravoa@itesm.mx  

Donald Trump ha empezado rápidamente a cumplir sus promesas de campaña o al menos da claras señales de que buscará transformar en hechos lo que prometió. No se enumerarán todos sus señalamientos, más bien se propone valorar el mayor recurso con el que México cuenta y que es su población y de manera específica, el alcance que tiene su sociedad para generar alternativas a las decisiones que el nuevo presidente estadounidense va a impulsar.

Hay tres temas básicos que afectan directamente la relación México-Estados Unidos: el famoso muro; un eventual cobro de impuestos a las remesas y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Si el nuevo gobierno norteamericano decide modificar e instrumentar cambios en los citados tres temas citados está en su derecho.

Lo que sí podría impulsarse e instrumentarse es trabajar en un replanteamiento y elaboración de acciones concretas por parte de la sociedad mexicana. Nótese que se hace referencia a la sociedad y no solamente al gobierno mexicano, pues es patente que este último está en una  posición de extrema debilidad. La fortaleza de México está en su sociedad, en los mexicanos que viven dentro y fuera de las fronteras nacionales, sobre todo los que tienen incidencia directa en la economía estadounidense.

Las trabajadoras y trabajadores de origen mexicano y los que estamos de este lado de la frontera, sí podemos instrumentar alternativas sólidas y viables. Por ejemplo, el desarrollo de cadenas de producción y consumo al interior. Se cuenta con recursos, conocimientos y tecnología para ver hacia adentro en nuestra sociedad. No se plantea un proteccionismo, más bien un fortalecimiento del mercado interno mexicano para, posteriormente, expandir las alternativas comerciales a otros países, por ejemplo. En el fondo, es lo que el gobierno de Trump está haciendo para su país.

Desde una perspectiva geopolítica y geoeconómica, México, al igual que Canadá y los Estados Unidos, tiene una posición privilegiada, que no se ha aprovechado en su totalidad. En las últimas décadas, solamente se ha visto hacia el norte, relegando tanto al sur, como al este y al oeste. Los porcentajes de nuestro comercio así lo demuestran. Nuestro país tiene una excelente posición geoestratégica. Los recursos naturales, a pesar de las malas administraciones, siguen siendo cuantiosos. Se reitera, México tiene un gran activo, su población, la cual podrá aportar alternativas que trascenderán la presente coyuntura. En otro espacio, se hará referencia, de manera más específica a lo que se hace y se hará.