¡BASTA de seguir formando empresarios y emprendedores!

Dra. Dulce Saldaña Larrondo, profesora del Departamento de Mercadotecnia y Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. [email protected]

Hoy en día la Universidad debe responder ante las demandas de la sociedad en cuanto a una mayor implicación en el desarrollo sustentable, cultural, tecnológico, económico y político del país en el que están inmersas. Por tanto, la visión debe tener una visión holística y de largo plazo en la formación de sus estudiantes, tenemos ese deber ser y la obligación moral de hacerlo y bien.

El último gran escándalo de los grandes directivos empresariales que dirigen esos monstruos transacionales, da cuenta de la clase de personas que estamos formando y que además el mismo medio los orilla a hacerlo. Toman decisiones pensando en la reducción de costos, eficiencia, ventas, utilidades, a costa de su personal, el ambiente y la sociedad entera; es indignante que los ciudadanos de este mundo no figuramos en sus cabezas.

Por supuesto que todos los demás escándalos que hemos ido viviendo en estas últimas tres o cuatro décadas son fraudes realizados entre varios directivos, respaldados (en ocasiones) por los gobiernos, y con toda alevosía, premeditación y ventaja. ¿Eso les hemos enseñado en las universidades (incluso me refiero a las más prestigiosas del mundo)? Creo que si. Hace unos días, en el aula, volvía hacer la misma pregunta que me hicieron a mí hace 20 años ¿cuál es el objetivo de la empresa?, la respuesta unísona fue ¡TENER UTILIDADES!. Y dónde queda el crear empleo digno y justo, dónde queda el crear condiciones de vida mejor para las familia, dónde queda crear desarrollo para mi comunidad y cómo puedo integrar a mi comunidad con la empresa, ¿dónde quedan los principios y valores personales y profesionales? ¿dónde quedan los códigos deontológicos?

El mismo capitalismo neoliberal nos ha enseñado a hacer las cosas de esta manera ¿para qué? para crecer económicamente; un término corto, obsoleto y sin visión de la dinámica de las sociedades. Es momento de mirar hacia el futuro para cambiar las cosas ¿cómo? Hay múltiples propuestas reales y trabajando exitosamente, ¿cuáles? la economía social, consumo colaborativo (desde su más pura escencia), la economía del bien común, el decrecimiento, la economía azul, de la cuna a la cuna, comercio justo, consumo responsable, ética empresarial. Posibilidades existen y muchas más que las antes mencionadas. Por lo anterior, reitero que BASTA de seguir formando empresarios y emprendedores con una visión obtusa y orientada al dinero.

La universidad de hoy debe ser sensible a las verdaderas problemáticas mundiales, con una visión holística y una gran capacidad para articular las diversas partes de la institución en un proyecto de promoción social, de principios éticos y de desarrollo social equitativo y sostenible, para la producción y transmisión de saberes responsables y la formación de profesionales ciudadanos igualmente responsables y comprometidos con nuestro planeta.

¡BASTA de seguir formando empresarios y emprendedores!