Breve balance de las elecciones del 5 de junio

Joel Angel Bravo Anduaga es profesor del Departamento de Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.   [email protected] Publicado en el Diario de Querétaro, el 11 de junio de 2016.

El pasado domingo 5 de junio se celebraron elecciones en 13 estados de nuestro país y la Ciudad de México. Se proponen las siguientes reflexiones, en un contexto de lo que se podría denominar como el incipiente inicio de un cansancio ciudadano de fórmulas políticas ya conocidas.

El Partido Acción Nacional (PAN) ha logrado un reposicionamiento que sin duda fortalece a su líder Ricardo Anaya. Por su parte, Andrés Manuel López Obrador y su Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) se han consolidado en la preferencia de los habitantes de la Ciudad de México. Sin embargo, vale la pena hacer unos matices.

Si bien es cierto que el PAN logró importantes victorias, sobre todo con sus muy posibles triunfos en Tamaulipas, Veracruz, Chihuahua, Aguascalientes, Puebla, Durango y Quintana Roo, esto no quiere decir que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) vaya en declive. Más bien, parecería el agotamiento y crisis de algunas élites priistas que no se han adaptado del todo al nuevo esquema político-electoral. Es casi seguro un reacomodo en las cúpulas tricolores, pues se han encendido focos ámbar, y en algunos casos rojos, que pudieran poner en riesgo la continuidad en la presidencia de la república de un candidato del PRI.

Igualmente, es importante señalar que el porcentaje de abstención continuó muy alto, en su gran mayoría ha superado el 50%, situación que deslegitima a los funcionarios que obtendrán su constancia de mayoría. Es de destacar la situación en la Ciudad de México respecto a la elección de la Asamblea Constituyente, en donde solamente votó el 28% de los electores. Dicho de otra forma, de cada diez ciudadanos con posibilidad de votar, solamente lo hicieron menos de 3.

Lo anterior nos lleva a un cuestionamiento dirigido a los pseudoanálisis triunfalistas panistas, priistas y de los seguidores de MORENA, y en general, al modelo de democracia y de ciudadanía que deseamos para nuestro país. Con los citados porcentajes de abstención, se plantean varias interrogantes: ¿realmente nuestros gobernantes tendrán un margen de acción importante para la toma de decisiones?; ¿la ciudadanía está realmente interesada por elegir a sus gobernantes? o ¿estaríamos ante el inicio de un escenario que está mostrando su clara ineficacia para responder a las demandas ciudadanas y democráticas de la mayor parte de la población mexicana?