Ciudad y espacio público

El Dr. Rúben Garnica Monroy es Profesor Investigador de la Escuela de Diseño y Arquitectura del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.

La situación actual de las ciudades es el resultado de un entendimiento superfluo del término. Cuando pensamos en la palabra ciudad, usualmente se piensa en una concentración de personas en un territorio, que desarrollan una o varias actividades económicas y que cuentan con poderes políticos y administrativos que los ayudan a regular sus intereses. El resultado de esta limitada visión, junto con la predominancia de un capitalismo voraz y poco regulado y una lógica sectorial en la administración pública, es el de una ciudad disuelta, despilfarradora, socialmente segregada, económicamente poco productiva, donde se construye arquitectura como objetos de mercadería y el espacio público es sustituido por espacios privatizados para que la gente se reúna.

Se nos han olvidado que es en la ciudad, y en especial en el espacio público, donde: la gente se puede encontrar; se debe promover la participación ciudadanía en asuntos de interés general; se da el intercambio de ideas; se observa la diferenciación y la diversidad funcional y social; se manifiesten las oportunidades, iniciativas, libertades colectivas e individuales.

Es por esto que tendríamos que entender al espacio público como el único patrimonio colectivo combina la memoria individual y colectiva y optimiza las oportunidades de contacto y crecimiento, que genera un orgullo por el lugar y donde se da el derecho a ser reconocidos ante los otros.

Creo que es momento de que todos discutamos el modelo de vida urbana que queremos tener y heredarles a las generaciones futuras. Consideremos principalmente al espacio público como el elemento decisivo para el tipo de respuestas que daremos, explorando las fronteras entre lo histórico y el futuro de una manera innovadora, pero siendo producto de procesos colaborativos genuinos.