Como aprovechar las buenas ideas en tu organización: Un proyecto un valor

Edgar Barbosa Saucedo, director de la carrera de Ingeniería Industrial y de Sistemas del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.   [email protected]

La mejora continua llevada a través de la ejecución de proyectos que agregan valor es sin duda hoy una tendencia en la administración de operaciones de las empresas. El plazo en el que estas organizaciones demandan resultados se ha ido reduciendo siendo también pocas las que tienen en su estructura un departamento profesional de mejora continua o como algunas lo llaman “de excelencia operacional”. En la mayoría de las ocasiones los proyectos son seleccionados por iniciativa y consenso de una juntas directivas o de accionistas para luego ser delegados al personal operativo de confianza, estos últimos generalmente tienen en su departamento el problema o área de oportunidad pero que en muchas ocasiones no cuentan con las habilidades para dirigir un proyecto, los recursos humanos y el tiempo necesarios para gestionarlo. Todo esto hace que de inmediato el riesgo de que estos proyectos fracasen sea muy alto. Según estudios de Standish Group, Gartner y otras afamadas consultoras, el promedio de proyectos que fracasan es de 74%, llegando este porcentaje hasta el 90% en el caso de proyectos de tecnologías de información.

Entonces, ¿que se puede hacer en las organizaciones para minimizar este riesgo?, ¿como se puede impedir que las ideas innovadoras en su empresa se pierdan por una mala dirección o gestión del proyecto?

Algunas alternativas a tomar en cuenta son:

  • Definir en base al liderazgo de los directivos de la empresa iniciativas que doten a sus recursos humanos del tiempo necesario para poderlo invertir en los proyectos.
  • Vincularse con instituciones sin fines de lucro, tales como universidades y centros de investigación, mismas que pueden aportar su metodología y conocimientos, liberando a la empresa de la carga de costosas consultorías.
  • Mapear mejor sus procesos, teniendo con esto un conocimiento más profundo de su empresa que ayude a minimizar el riesgo de fracaso desde la elección de un proyecto, permitiendo descartar aquellos que no son críticos para la satisfacción de los clientes.

En las empresas pequeñas y medianas (PyME) se acentúa más la necesidad de buscar estas u otras alternativas, dado que se tienen más restricciones en cuanto a recursos humanos, su entrenamiento y la tecnología disponible para gestionar estas importantes iniciativas.