Contar para comunicar: el poder de una buena historia

María José Vázquez de la Mora, Directora del Programa Académico de Comunicación y Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.                        [email protected]

Constantemente escuchamos que es importante tener una buena comunicación en ámbitos profesionales, académicos e incluso familiares. Es muy común insistir que la base de una buena presentación es comunicarla de manera efectiva, pero ¿cómo lograrlo? La respuesta puede estar en un proceso de lo más placentero: contar una historia.

Todos podemos recordar esos momentos en los que nos contaban un cuento de pequeños con gran emoción. Pocas cosas se comparan con el placer de leer una novela que nos atrapa, ver una serie que nos mantiene intrigados o atender una película al borde del asiento: esto es gracias a su poder narrativo, al arte del storytelling.

Dicha técnica puede ser una de las claves del éxito más antiguas de la historia y aún así ser la manera más efectiva de comunicar clara y precisamente nuestras ideas. Áreas tan diversas que van desde la publicidad hasta la política utilizan esta estrategia para transmitir un mensaje. ¿Qué mejor que lograr identificar al público con un personaje para comprar ese producto que necesito vender? ¿Cómo lograr que una acción social sea adoptada por una gran parte de la población? Contando historias. Es así como lograremos enviar un mensaje más efectivo, eficaz y recordable.

Hay ejemplos muy claros en diversas áreas de la industria. Según Dan Schawbel en la revista Forbes, por ejemplo, empresas como P&G ha contratado directores de Hollywood para dar talleres narrativos a sus ejecutivos y Kimberly-Clark ofrece seminarios de dos días para impartir su programa de trece pasos para elaborar historias y presentaciones. Incluso hay organizaciones que están adoptando la figura de storyteller corporativo para dar a conocer mejor sus estrategias de venta y compromisos en general.

Es evidente que contar historias es una de las formas más innovadoras de comunicar, aunque sea una técnica que desarrollamos hace milenios. Quizás, en el fondo, sea debido a que una de las cosas más placenteras que existen sentirnos inmersos en una narrativa increíble. ¡Aprovechémoslo! Y aprendamos a contar para comunicar.