Contrato social y egoísmo ético

Lilia Carolina Rodríguez Galván es profesora y Andrea Isabel Ríos Villagómez es alumna del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro en  la materia de Ética, persona y sociedad.      [email protected]

 El egoísmo ético es una doctrina normativa en donde se señala que nuestro único deber es hacer aquello que nos beneficie a nosotros mismos. Sin embargo, la idea de buscar exclusivamente el interés propio y ser indiferente al sufrimiento o al padecimiento de precariedades de un individuo o un grupo de personas, no colabora a la construcción de una sociedad equitativa y justa.

Merece la pena explorar en qué medida las empresas pueden ayudar a recuperar el sentido colectivo y el sentimiento de comunidad, frente a la disgregación individual que tiende a convertirnos en meros consumidores. Muhammad Yunus, fundador del Banco Grameen y Premio Nobel de la Paz, comentó “el mundo de la empresa, el sector más eficiente y financieramente innovador de todos, no tiene un mecanismo directo para aplicar sus prácticas a la meta de eliminar la pobreza.” Por eso, hay que buscar modelos de negocios creativos para acabar con la tradicional dicotomía entre utilidades e impacto social.

Las  acciones de las empresas pueden tener un impacto positivo medible no necesariamente en términos económicos sino con una perspectiva de bienestar social.  Las empresas socialmente responsables gozan de una cultura empresarial adaptada a su entorno, que les otorga estabilidad y mejores resultados a largo plazo lo que está ligado en este sentido con el concepto de sostenibilidad.  Algunos ejemplos de estos beneficios son la atracción de capital a través de la creciente inversión socialmente responsable, los ahorros obtenidos mediante la ecoeficiencia, la atracción y retención de talento por el buen clima laboral que una empresa responsable ofrece, la innovación para ofrecer productos “sostenibles” a nuevos nichos de consumidores. Además de realizar una adecuada gestión de riesgos de reputación.  Esta visión desde un contrato social le permite ajustar su rumbo hacia una nueva ruta de aprendizaje y abonar en la construcción de una sociedad equitativa y justa.