Crisis y elecciones, ahora con Trump

Joel Angel Bravo Anduaga es profesor del Departamento de Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro y ex Consejero Electoral de las Naciones Unidas   [email protected] Publicado en El Financiero, el lunes 16 de mayo de 2016.

En una pasada colaboración se señalaba la relación entre crisis y elecciones. Ahora, con la confirmación de que Donald Trump será el candidato del Partido Republicano, se puede sostener que la descalificación “ganó”. Pero ahora se agregarían otras variables, las cuales se ponen a consideración del lector.

Justo en la época cuando más acceso a la información se tiene, es cuando la desinformación se fortalece. Nuestro conocimiento y, por ende, nuestra capacidad de pensar parecen declinar. El saber pensar, desafortunadamente no es una práctica cotidiana. El imaginario racional y analítico es superficial, incluso con una tendencia hacia la extinción.

Brasil nos da día a día, ejemplos de cómo complicar un laberinto jurídico-político en la clase gobernante; Europa se debate entre la continuidad de su integración o cerrarse a las consecuencias de una mala gerencia de la crisis migratoria. México está en la antesala que marcará las posiciones para la sucesión presidencial, con más forma que fondo político y así podríamos citar un sinnúmero de ejemplos por todo el mundo.

El camino hacia un avance en la vida democrática parece verse interrumpido. Los ciudadanos han mostrado algunos elementos creativos para sacudirse una tendencia conservacionista; sin embargo, el escenario económico y financiero, aunado a los conflictos bélicos regionales y locales, han hecho que el ser humano se vuelva a preocupar primeramente por sus necesidades primarias y luego, por construir mejores opciones de convivencia política.

Ya se ha hablado bastante del desencanto democrático. Ahora ese desencanto también cuestiona las raíces éticas de Occidente y quizá de todo el mundo. Corrupción, indiferencia y desconocimiento influyen en el debilitamiento de prácticas democráticas efectivas y eficaces. De norte a sur y de este a oeste, a nivel local, regional o global, se observa en la esencia un retroceso en el camino hacia el perfeccionamiento de esa vida democrática, la cual a finales del siglo pasado parecía más cercano.

Un electorado poco crítico parecería que es el que se estuviera formando en países como los Estados Unidos, Brasil o incluso México. Los jóvenes ciudadanos no votan para el futuro, ni siquiera para el presente. La creatividad es usada no para buscar mejores alternativas, sino que enfoca sus fuerzas en descalificar. Si analizamos a los candidatos en la carrera presidencial de los Estados Unidos, por ejemplo, se podría poner a discusión la hipótesis de que el candidato que gane con los demócratas está destinado a perder con Trump. ¿El improbable triunfo de Sanders sería para perder con el virtual candidato republicano?