El compromiso de ser ciudadano

Publicado en El Financiero, 29 de febrero, 2016. Arq. Rodrigo Pantoja Calderón, Director de la carrera de Arquitectura del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro     [email protected]

 

Para “hacer ciudad” se requiere del involucramiento de todos. El concepto de “participación ciudadana” ha cobrado relevancia, y es que solo a través del diálogo y el intercambio de ideas, se construye una visión en común. La participación de la sociedad es crucial en los procesos de planeación y gestión del territorio . Durante mucho tiempo se consideró que las autoridades y los especialistas eran los únicos responsables en la decisiones urbanas. Sin embargo, esta es una tarea que compete a todas las personas. Ser un ciudadano participativo ayuda a dar vida a mejores espacios, edificios y ciudades.

 

En el México independiente, se estableció que los estudiantes recibieran instrucciones cívicas con la finalidad de crear conciencia por su país y su entorno. Con estos conocimientos generales se confiaba en garantizar la participación de la ciudadanía en temas de carácter público, como: promover los valores patrios, y enseñar reglas y normas urbanas y de convivencia entre los habitantes. Sin embargo, hoy en día, ser ciudadano implica mayores responsabilidades; es un compromiso constante que implica siempre actuar por el bien común. En la medida en que los ciudadanos sean responsables y proactivos, la comunidad será una “fuente de valores, deberes y virtudes sociales”. Así, la creación de mejores ciudades depende considerablemente de la participación de sus ciudadanos. En México con 40 millones de pobres que trabajan más horas que en otros países y sobreviven de la informalidad, la participación ciudadana es un verdadero reto. La falta de tiempo y dinero ha mermado el involucramiento de las personas en sus comunidades. Sin embargo, este esfuerzo es sociablemente redituable y debería de ser un compromiso que cada individuo tiene con su comunidad. La justificación de atender intereses individuales sobre los colectivos ha generado división, aislamiento y poco dialogo.

 

La participación es una herramienta de construcción social y física que implica un reto con grandes beneficios. Por esta razón, trabajemos por un México donde los ciudadanos respetan las leyes y se responsabilizan por su entorno. Un México donde los ciudadanos proactivos participan diligentemente en reuniones comunitarias, exigen transparencia gubernamental y claridad en los presupuestos municipales. Un México que se construye entre todos.