El conocimiento, la discapacidad intelectual y las virtudes

La profesora Carolina Rodríguez Galván y la alumna Nabil Velázquez Dorantes, materia de Ética, persona y sociedad, Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.

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A lo largo de los años el conocimiento ha ido incrementando debido a las nuevas tecnologías, los nuevos descubrimientos, la medicina, la comunicación, la productividad. Esto nos ha permitido crecer como sociedad y tener acceso rápido a la información.

Sin embargo, en medio de esta era del conocimiento, hay temas que todavía se nos van quedando en el tintero. El trato digno para las personas adultas con discapacidad intelectual es un tema de poco conocimiento por la sociedad. Las personas con discapacidad intelectual, sus familiares y las organizaciones que los atienden han avanzado en ello por las vivencias que en la cotidianeidad han tenido, sin embargo, pareciera ser que es un tema en el cual hace falta mayor reflexión. Esta situación dificulta la inserción de las personas con discapacidad intelectual en la vida ordinaria y debido al gran desconocimiento social, se acentúa en el ámbito laboral.

 

Nos lo confirman las vivencias que nos comparten Silvia Serrato y Liliana Navejo, miembros del patronato de la Organización Manos Capaces, A.C., quienes a lo largo de los años han trabajado para lograr una vida digna para las personas con discapacidad intelectual. “Existe casi nulo conocimiento de los trámites legales que los responsables de a una persona con discapacidad debe hacer. Esto provoca que queden desprotegidos legalmente y económicamente cuando fallecen sus padres o responsables de cuidarlos. Es necesario que todas las personas conozcan sobre los derechos de los discapacitados y principalmente los familiares cercanos.”

 

El Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad celebrada en 2006 refleja con claridad los derechos de las personas con discapacidad. Por iniciativa de México, las organizaciones de personas con discapacidad acreditadas ante la Organización de las Naciones Unidas participaron de forma activa en los trabajos con el lema: Nada de nosotros sin nosotros. México ha sido un país promotor de los derechos de las personas discapacitadas.

 

Sin embargo, aun cuando es un tema en el que se ha reflexionado y publicado entre la comunidad de organizaciones, familiares y personas con discapacidad intelectual, no ha sido abordado de manera suficiente en la sociedad como para permear de manera satisfactoria en actitudes y acciones que propicien un trato de igualdad y dignidad para ellos. Aun encontramos que no hay suficiente atención para procurar un trato digno y justo para este grupo de personas. Así mismo las personas con discapacidad intelectual son todavía lastimadas por la discriminación y negación de reconocimiento de sus derechos.

 

Debemos despertar a una conciencia tanto individual como social, para darles a las personas con discapacidad intelectual un trato de dignidad y respeto; una sociedad mejor informada abonará en una mayor conciencia social. Cuando esto se logre entonces se habrán desarrollado algunas de las virtudes humanas como son la empatía, solidaridad, respeto, sensibilidad y gratitud. La virtud se forjará a medida que se practique en el trato diario y se fortalecerá en la medida de que no claudique ante las adversidades y que pueda permanecer en el tiempo frente a diferentes contextos