El Querétaro que todos queremos

Claudia Leal García profesora del departamento de Mercadotecnia y Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro      [email protected]

Según el reporte de Competitividad Estatal 2012 del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. (IMCO) el estado de Querétaro ha escalado tres posiciones con respecto al mismo reporte anterior. Para muchos, está claro que se puede percibir el progreso económico que el estado ha venido logrando en los últimos años. El organismo destaca que entre sus fortalezas están ser la entidad con mayor recaudación de tenencia, tener el segundo coeficiente de invención más alto del país con veintisiete patentes solicitadas por cada millón de habitantes, que los homicidios disminuyeron de 4.3 a 4.1 por cada 100 mil habitantes y que el porcentaje de la población que se siente insegura bajó de 37% a 34%.

Sin embargo, aunque el indicador global marque una mejora, hay tres indicadores importantes de los diez que se utilizan para clasificar a los estados, que sufrieron un retroceso. El pilar que mide el bienestar y las capacidades de la fuerza laboral y de la población en general, y que incluye indicadores de salud, calidad de la educación y condiciones de vida de la población, bajó 1 posición. El que evalúa los costos y la productividad de la fuerza laboral y que nos hace ser más o menos atractivos tanto para la inversión como para la atracción del talento, cayó 3 posiciones y finalmente, el que mide aspectos como la legitimidad de los gobiernos y el potencial para que éstos sean más estables y efectivos y que incluye además indicadores de participación ciudadana y estabilidad electoral, retrocedió nada menos que nueve posiciones.

No tengo ninguna duda de que si los queretanos queremos seguir siendo uno de los estados más atractivos para la inversión, si queremos seguir entre los estados que más inversión extranjera directa reciben (según datos al tercer trimestre del año 2012 de la Secretaría de Economía, recibimos flujos por mas de 300 millones de dólares, lo que nos ubicaba en la posición número 8 de entre las 32 entidades federativas) debemos prestar atención a todos los indicadores y no lanzar las campanas al vuelo porque se han escalado tres posiciones en términos generales. Por supuesto que queremos seguir creciendo pero no debemos conseguirlo a cualquier precio, y es algo que tanto autoridades como ciudadanos debemos tener presente. Debemos crecer, pero de manera congruente, sostenible, es decir, crecer con bienestar, con mejor calidad de vida, con un profundo cuidado hacia los recursos naturales y con una mayor justicia social y equidad. Todos estos indicadores son importantes y de gran utilidad para los tomadores de decisiones y deben serlo sobretodo para guiar el diseño de las políticas públicas de desarrollo social en el estado que nos conduzcan al desarrollo sostenible.

Indudablemente, los resultados de este año, que no favorecen los indicadores de bienestar a pesar del crecimiento en la competitividad general, nos obligan a pensar ya en una Ley de Desarrollo Social y no solo en una Comisión Legislativa de Desarrollo Social y Vivienda, con el fin de garantizar el ejercicio de los derechos sociales a todos los habitantes y que obligue a las diferentes dependencias involucradas a implementar y evaluar con transparencia políticas y programas enfocados a abatir la pobreza alimentaria y a reforzar la salud, la educación, el empleo y la vivienda en todos los municipios del estado.