El rojo pasión de un labial

Anaberta Cardador, profesora- investigadora de la ESIABA del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro y el Ing. Alberto Castañeda Yáñez, estudiante del Doctorado en Ciencias de la Ingeniería   [email protected]

 

El uso de cosméticos se remonta a la antigüedad, cuando los egipcios ya utilizaban kohl para proteger los ojos del sol del desierto y cremas para mantener la piel hidratada.

En ocasiones los cosméticos han contenido sustancias altamente tóxicas como el plomo y el arsénico, con tal de mostrar una piel blanca a la moda.

En la actualidad, la mayoría de los cosméticos contienen colorantes de origen mineral, o bien sintéticos; aunque se usan en cantidades seguras, siempre existe el riesgo de presentar efectos tóxicos. Por ejemplo, el color rojo de los labiales se basa en el uso de Rojo Ácido 195, o el Rojo E123, los cuales son colorantes sintéticos. Bajo esta perspectiva es que se están buscando colorantes de origen natural para mejorar la seguridad de los cosméticos.

Las antocianinas (del griego anthos = flor y kyanos = azul) son pigmentos naturales que se pueden encontrar en raíces, tallos, hojas, flores, y/o frutos de diferentes plantas y son responsables del color rojo, violeta, azul o índigo de dicha planta. Además de la pigmentación, las antocianinas muestran gran poder antioxidante, y se les ha relacionado con la prevención de enfermedades como el cáncer y el envejecimiento prematuro, sin riesgo de toxicidad.

Los frutos con altas cantidades de antocianinas y de los cuales se pueden obtener pigmentos para aplicación en cosméticos, son arándanos azules, zarzamoras, frambuesas, cerezas, fresas, berenjena, uvas, manzanas, col morada, y mora açai.

Por lo tanto, el uso de antocianinas en cosmetología no solamente las hace útiles debido a su color, también aportan actividades funcionales antes mencionadas como protección UV, antioxidante, anticancerígeno y antienvejecimiento.