Emprendimiento de las mujeres en Querétaro

Dr. Jan Rehack, profesor del Departamento Academico de Admnistracion y Emprendimiento del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.  [email protected]        Publicado en “El Diario de Querétaro” el 24 de septiembre del 2016

El emprendimiento es una razón para que los gobiernos del mundo tengan una nueva esperanza en desarrollo económico, y un motivo para centrarse en la creación de programas y herramientas destinadas a fomentar la actividad empresarial. En los últimos años, la atención se ha desplazado de políticas generales a políticas más detalladas y enfocadas en grupos específicos de la población.

El potencial empresarial en los grupos en situación de marginación, como las mujeres, los adultos mayores o las personas migrantes, es uno de los posibles pasos en la creación de empleo y el crecimiento en la sostenibilidad (OCDE, 2015). El hecho de que estos mismos grupos en la mayoría de países de todo el mundo, no participan en la actividad empresarial de manera equivalente, sugiere oportunidades perdidas (GEM, 2016). De acuerdo con la investigación Global Entrepreneurship Monitor realizada en 2015, el 47% de las mujeres en México ven la actividad empresarial como una buena opción de carrera, en comparación con Querétaro, donde casi el 67% de las mujeres cree lo mismo. Sin embargo, sólo el 35% de las mujeres en Querétaro perciben buenas oportunidades para iniciar un negocio en comparación con el 41% a nivel nacional.

Positivo para las mujeres en Querétaro es el hecho de que el 53% de ellas cree que poseen las habilidades necesarias para iniciar un nuevo negocio y el 18% de ellas planea hacerlo en los próximos 3 años. Este empuje positivo de la mujer queretana también es visible en una tasa relativamente alta de la actividad empresarial temprana, donde el 18% de las mujeres están involucrados en la actividad empresarial. Por otro lado, sólo el 3% de las mujeres en Querétaro están involucradas en una actividad empresarial establecida (más de 3,5 años de operación), frente a un 5% en el nivel nacional, lo que muestra un área de oportunidad para los programas y las políticas.

La necesidad de aumentar la capacidad de las mujeres para mantener un negocio en funcionamiento puede abordarse mediante programas y apoyo bien diseñados, que ya se están aplicando en varios países, y las mejores prácticas se comparten a través de los reportes de la OCDE. La única pregunta es, ¿tenemos la voluntad de ponerlos en práctica?