Emprendimiento en México y América Latina

Rafaela Bueckmann Diegoli, directora del departamento académico de emprendimiento, Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro    [email protected]

Cada año, el consorcio de investigación Global Entrepreneurship Monitor presenta una vasta gama de información sobre emprendimiento permitiendo comparaciones entre economías, regiones geográficas y niveles de desarrollo económico. Hace pocas semanas se dio a conocer el reporte 2012, resultado de entrevistas con más de 198,000 personas en 69 economías.

Con relación a los países de América Latina, México tiene una de las menores tasas de creación de nuevas empresas (12% de la población adulta). Esta tasa es inferior al promedio en América Latina (17%) y está por debajo de países como Ecuador (27%), Perú (20%), Colombia (20%) y Chile (23%). Sin embargo, hay que considerar que más de la mitad de estos emprendimientos mexicanos son motivados por una oportunidad detectada por el individuo en el mercado y no por la necesidad de auto emplearse. Esto es un hecho importante a destacar toda vez que los negocios más innovadores ofrecen un mayor potencial de crecimiento.

Llama la atención en este último reporte que México se encuentra por debajo del promedio de América Latina en la mayoría de los indicadores de actitud hacia el emprendimiento, como percepción de oportunidades, autoconocimiento percibido acerca de tener competencias para emprender, intención de abrir una empresa, y entendimiento de que ser empresario es una buena opción de carrera, entre otros. Sin embargo, no todos los indicadores actitudinales son negativos. Por ejemplo, 26% de los mexicanos tiene miedo al fracaso, contra el 31% de los brasileños y el 28% del promedio de la región.

La fórmula para generar más empresas y más empleos no es desconocida. El incremento en la generación de nuevos negocios depende de la dimensión en que la persona percibe como deseable por la sociedad el ser empresario y qué tanto uno confía en su propia competencia para lograrlo. Es una tendencia clara en los datos que los países que tienen mejores actitudes hacia el emprendimiento también disponen de un mayor número de empresas siendo creadas cada año.