Empresas Éticas, Empresas B

Profesora Elsa Ontiveros, Departamento de Relaciones Internacionales y Humanidades del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. [email protected] Twitter: @TrasceSocial

No es novedad que las empresas consideran su reporte de responsabilidad social como un complemento fundamental de su reporte anual financiero. La responsabilidad social ha tomado una fuerza importante que comienza a ligar empresas con su entorno social y medio ambiental. Para obtener el distintivo RSE se requiere de un auto diagnóstico y un pago por certificación por parte del Centro Mexicano de Filantropía. Más recientemente, se ha iniciado una nueva certificación que conlleva todo un movimiento mundial, llamada Empresa B o B Corp.

Esta certificación proviene del B Lab, una asociación civil americana. El B lab desarrolla una muy estructurada certificación, dividida en sectores empresariales específicos (educación, alimentos, etc.) en cuatro lineas que incluyen estructura organizacional de la empresa, trabajadores, comunidad, medio ambiente y clientes. Ser un B Corp requiere también de una certificación, sin embargo iniciarse en este rubro es mucho más accesible que el caso anterior de RSE ya que el costo de la certificación varía según los ingresos de la empresa, se podría decir que adapta al tamaño de la empresa pudiendo ser una opción ideal para las PYMES (el costo inicia en $500 dólares anuales, mucho más bajo que el distintivo RSE el cual tiene una cuota fija). Otro punto a favor, es que puedes iniciar un pre-diagnóstico sin costo alguno que te ofrece puntos de comparación anónimos de empresas similares.

La finalidad de ser un B Corp va más allá de ser una empresa responsable, sino que se extiende a ser una empresa justa con fines benéficos bajo un lineamiento ético. Ser B Corp es ser no solo una empresa sería, sino comprometida, uno de los principales alcances de esta certificación para con las empresas certificadas es el cambio de estatutos legales que garanticen que la empresa es en realidad una generadora de bienestar, par el consumidor, para todos los trabajadores de esta y para el medio ambiente. Dentro de las preguntas podemos encontrar por ejemplo: ¿cuántos múltiplos de diferencia hay entre el empleado peor pagado y el mejor pagado? ¿su empresa ha sido certificada por un tercero respecto a derechos humanos en los últimos 12 meses?.

Las preguntas no son nada fáciles de contestar y pensaríamos que por lo tanto las empresas aborrecerían una certificación tan detallada como esta. Sin embargo, la estricta formulación de las preguntas y el impacto social de su potencial es tal, que el movimiento sigue creciendo y no solo se ha quedado en Norte América y Reino Unido, sino que ya forma parte de la política publica de algunos países Latinoamericanos. La última novedad que cabe mencionar, es que el gran Unilever (por su tamaño y alcance) ya muestra interés en el movimiento y se ha integrado a la parte de inversión del B Lab, señalando el reconocimiento del potencial benéfico y mostrando su apertura a altísimos estándares éticos propuestos por la certificación B Corp.