En búsqueda de una sociedad emprendedora y su vínculo con la construcción del bien común

Martha M. Lobo Sáenz, profesora de Emprendimiento del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro                 martha.lobo@alineacionencrecimiento.com

El bien común se refiere al conjunto de condiciones sociales que permiten y favorecen el progreso de todos los seres humanos que forman una sociedad particular; dinamiza el desenvolvimiento social justo, que armoniza los aspectos individuales y sociales de la vida humana.

El término “bien” quiere decir que da satisfacción a las necesidades del ser humano, proporcionándole lo necesario para su desenvolvimiento pleno, y es “común” porque pertenece a todos, sin embargo, para lograrlo es necesario que la responsabilidad sea de todos.

Una sociedad sana debe buscar no sólo medir los éxitos empresariales por sus finanzas, sino también por el impacto en la sociedad, el medio ambiente y la cultura.

El mundo en el que vivimos requiere de iniciativas empresariales que busquen tener una estrecha relación con el bien común, encontrando su justificación en el compromiso moral de poner al servicio de la sociedad el conocimiento especializado que se posea.

El emprendimiento es la respuesta a estas iniciativas empresariales que necesitamos. Los emprendedores dimensionan las oportunidades, descubren y crean conocimiento, innovan, colaboran y solucionan problemas en una amplia gama de ámbitos. Permiten potenciar de desarrollo humano y pueden responder a la necesidad de la sociedad. Una sociedad emprendedora genera una gran cantidad de ofertas empresariales.

Una sociedad emprendera con visión social propicia, además de ofertas empresariales, una cultura sana. Existe una extensa serie de proyectos innovadores y retadores con ámbito social: corporativos, con o sin fines de lucro, gubernamentales y educativos, donde el aprendizaje activo y el propósito del trabajo en equipo trascienden los intereses individuales.

Busquemos emprender, pero nunca dejando atrás la búsqueda del bien común.