¿Falta de conciencia o sociedad terca?

Lilia Carolina Rodríguez Galván es profesora y Mónica Vargas Muñoz es alumna del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro en la materia de Ética, persona y sociedad.   [email protected]

La sociedad mexicana hoy en día, sufre de graves problemas sociales entre los que destacan los temas de inseguridad y desigualdad. Se buscan soluciones efectivas ante dichos acontecimientos pero en vez de avanzar, la sociedad decae. ¿Es esto problema de las instituciones políticas por falta de conciencia?

El desempleo, la violencia, el narcotráfico, la pobreza, entre muchos más, son temas donde la sociedad se enfrasca buscando responsables y señalando a las instituciones políticas por abuso de poder y falta de liderazgo. Cientos de problemas se escuchan día a día, pero ¿quiénes son los que realmente conocen qué pasa a su alrededor? ¿Cuántas son las personas involucradas en la solución de los problemas?

Daron Acemoglu y James A. Robinson en su aclamado libro ¿Por qué fracasan los Países? (2012) sostienen que para romper el molde que va de la pobreza a la prosperidad se requieren tres aspectos: primero la naturaleza inclusiva de las instituciones políticas y económicas; segundo un sistema de incentivos y de estructuras de recompensa; y tercero, un sistema legislativo que asegure un Estado de Derecho que brinde seguridad a los individuos.

Para los autores, las instituciones políticas inclusivas son aquellas que están suficientemente centralizadas y que son pluralistas. El camino establecido por la teoría de Acemoglu & Robinson sugiere que se integren diversos grupos organizados representantes de la sociedad civil en el proceso de toma de decisiones políticas.

La solución apunta a fomentar el empoderamiento de la ciudadanía apoyando la capacidad de distintos grupos de actuar colectivamente y buscando la participación de los diversos sectores en el ámbito político. La inclusión de los jóvenes, de las mujeres, de los indígenas en decisiones políticas enriquecerá la búsqueda de soluciones creativas y acertadas.

Debemos dejar de enfrascarnos en “cómo vive el otro” e iniciar la búsqueda de “cómo debo yo servir”. Debemos iniciar una cultura de participación ciudadana, logrando así una sociedad más abierta y responsable de su propio crecimiento.

Trabajos citados

Acemoglu, D., & Robinson, J. (2012). Por qué fracasan los países. Barcelona: Deusto, SA Ediciones.