Frexit: ¿Hacia el fin de la Unión Europea?

Joel Angel Bravo Anduaga es profesor del Departamento de Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. Contacto: [email protected]

El domingo 23 de abril se celebrarán elecciones presidenciales en Francia. Las encuestas colocan a la ultaderechista Marine Le Pen a la cabeza de las preferencias electorales. Hasta el momento, se señala que ganaría la primera vuelta, pero perdería en la segunda, a celebrarse en mayo, frente al candidato socialista.

Sin embargo, las encuestas últimamente tienen una credibilidad muy baja, recuérdese el Brexit, las elecciones en España, los acuerdos de paz en Colombia y sobre todo el triunfo de Donald Trump en los Estados Unidos, solamente por citar algunos ejemplos. Aunque faltan más de dos meses, el incremento de enfrentamientos al interior de la sociedad francesa está conformando mejores condiciones y escenarios para el fortalecimiento de la figura de la Sra. Le Pen hacia las elecciones. En el imaginario del votante galo, la propuesta del Frente Nacional, que apoya a la candidata conservadora, se configura como la mejor opción.

En caso de ganar, Marine Le Pen ha señalado su intención de sacar a Francia del Euro, en un plazo no mayor a seis meses, después de que ganara la elección, con su consecuente referéndum para legalizar y legitimar la acción que desvincularía a la segunda economía europea del principal eje económico-financiero de la Unión. Incluso, el Frente Nacional se inclina por un desmantelamiento de toda la eurozona y en caso de que Francia, con un gobierno de ultraderecha, no pudiera convencer a otros países de dejar al Euro, saldría de manera unilateral.

De darse esta situación, definitivamente la Unión Europea tendría una herida de muerte. El efecto dominó se multiplicaría, en un escenario en donde diversos proyectos conservadores y de ultraderecha se posicionan mejor día con día en varios países europeos. El problema de los migrantes ha sido un catalizador para sacar a la luz tensiones y enfrentamientos que conllevan discrepancias culturales, políticas y económicas en la zona.

Parece ser que Europa ha comenzado una involución. El fundamentalismo no solamente está en el Ejército Islámico u otros grupos identificados con él. También está presente en las sociedades occidentales, otrora ejemplos de libertad, tolerancia y evolución. Hay miedo en la población europea y ese miedo se reflejará en las elecciones, no solamente en Francia, sino en muchas partes del planeta.