Fuentes de financimiento para emprendedores

Felipe González Reyes, consultor de la Incubadora y Aceleradora de Empresas, del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro [email protected]

El financiamiento es fundamental para arrancar o crecer una empresa. Cuando un proyecto empresarial se encuentra en desarrollo, las principales fuentes de financiamiento y probablemente las únicas son los ahorros personales del emprendedor, la familia y los amigos.

Tan pronto se tiene un proyecto desarrollado y un plan de negocios bien fundamentado, el emprendedor puede acceder a fondos gubernamentales como el capital semilla. Este fondo apoya proyectos de negocios tradicionales y de tecnología intermedia con montos que van desde 50 mil y hasta 500 mil pesos, para el caso de proyectos de alta tecnología los montos van de 200 mil a 1.5 millones de pesos. Las tasas de interés, los plazos y en general los términos y condiciones de contratación son más accesibles que las de un crédito bancario.

Una vez que la empresa se encuentra en la etapa temprana y ha iniciado operaciones, otra fuente de financiamiento son los inversionistas ángeles, estos son individuos que invierten en empresas pequeñas y que por el alto riesgo esperan retornos mayores al de inversiones tradicionales, los montos de inversión dependen de los requerimientos de la empresa y de la capacidad y criterio de los inversionistas. Generalmente son inversiones menores al millón de dólares.

Más adelante, cuando la empresa ya se encuentra en la etapa de crecimiento y sus requerimientos de capital son mayores, se puede acceder al capital de riesgo.

El capital de riesgo también conocido como Venture Capital son fondos que canalizan montos mayores al millón de dólares a nuevas empresas con altos niveles de innovación, de alto riesgo y alta rentabilidad. Las entidades de capital de riesgo participan temporalmente en el capital de la empresa y su objetivo es apoyar a que la empresa crezca y aumente sustancialmente su valor, cuando la empresa alcanza la etapa de consolidación y la inversión ha madurado, el inversionista se retira de la empresa obteniendo altos rendimientos por lo general mayores al 50%.

Existen diferentes formas o estrategias de salida para los inversionistas de capital de riesgo, puede ser que la empresa se fusione o sea adquirida por otra empresa, también la empresa puede entrar a bolsa con una oferta pública inicial también conocida como IPO (Initial Public Offering).

Por otro lado si la empresa no crece, no alcanza los objetivos planteados y fracasa, el capitalista de riesgo pierde su inversión y el emprendedor no adquiere ningún compromiso de pago o garantías.

Otra fuente de financiamiento puede ser el crédito bancario, esta opción se torna interesante si consideramos que el costo de la deuda es más barato que el costo de capital. Cuando la empresa decide contratar un crédito es importante que considere primeramente su destino, si se requiere para comprar activos fijos, para incrementar el capital de trabajo o para re-estructurar pasivos. Otros puntos importantes a considerar son el monto del crédito, la tasa de interés, el plazo y los rendimientos incrementales que se deben generar para cubrir la carga financiera del crédito.