Importancia de la diversificación en comercio exterior

Norberto C. Rodríguez González, profesor de Cátedra del Departamento de Negocios Internacionales y Mercadotecnia del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.   [email protected]       Publicado en el AM, el Domingo 4 de Diciembre de 2016.

La teoría nos dice que exportar a más de un país, y en diferentes sectores, es mejor porque disminuye el riesgo de depender del ambiente político, económico o legal que pueda disminuir el consumo en un mercado en particular. Sin embargo, los mexicanos no lo hemos hecho y ahora tendremos que aprender por necesidad al depender en más del 80% de exportaciones automotrices hacia los Estados Unidos de América.

Si bien el Presidente electo de los Estados Unidos necesitará el apoyo del Congreso para ejecutar las medidas proteccionistas y anti-México que declaró en campaña, definitivamente Donald Trump será un detractor poderoso de las exportaciones de México hacia nuestro vecino del norte.

Que sus medidas no sean las correctas para su mercado interno o para México y que vayan en contra de los beneficios económicos del libre comercio, no son tema de esta nota. Mas bien, en lo que tenemos que concentrarnos los mexicanos, es en cómo vamos a combatir dos temas: Por un lado, la afectación que las plantas mexicanas tendrán en su cadena de suministro cuando la mayor parte de sus insumos y maquinaria provienen de Estados Unidos. Y por otro, a qué nuevos mercados vamos a enviar nuestros productos.

No es una tarea sencilla ya que las estrategias logísticas y de suministro de las empresas en México están diseñadas de esta forma. Sin embargo, los mexicanos tenemos tres atributos que si los utilizamos, podemos darle la vuelta a la situación:

Primeramente, tenemos acuerdos de libre comercio con más de 20 países. Es hora de investigar y hacer la tarea para encontrar tanto proveedores con calidad y precios competitivos así como posibles clientes en los sectores industriales en los cuales participan nuestras empresas. Y si no existen proveedores con la calidad suficiente, hay una oportunidad de desarrollarlos.

En segundo término, nuestra ubicación geográfica es privilegiada. Esto nos permite poder acceder vía marítima, aérea y terrestre de manera efectiva y eficiente a estos mercados con los que tenemos ventajas comerciales. Hay que apalancarnos de esta ventaja para despegar nuestras exportaciones a nuevos mercados.

En tercer lugar, nuestra mano de obra es competitiva y se está transformando de un talento meramente manual y operativo a un talento apalancado en el conocimiento. Tenemos que aprovechar este cambio en nuestra gente para exportar productos con mayor tecnología y valor agregado que hagan difícil para nuestros clientes en el extranjero cambiar de proveedor.

Finalmente, estamos a punto de ver cambiar una realidad que creíamos inmutable. Podemos perder nuestros proveedores y clientes en los Estados Unidos pero también tenemos la oportunidad de reponerlos y de aumentar nuestra base si abrimos nuestra mirada y nuestro comercio exterior a otros destinos. Los mexicanos siempre hemos respondido antes situaciones difíciles y esta no será la excepción. Con los tres atributos arriba mencionados, con el trabajo duro y la innovación que nos caracteriza, seremos un país más diversificado y nos mantendremos entre las mayores economías del mundo.