Importancia de una Cultura Fiscal

Ana Cecilia Castro Spinelli,es líder del Seminario “La Estrategia Fiscal y su Beneficio en los Negocios”, Centro de Competitividad Internacional del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.   [email protected]

Si se levantara una encuesta a cualquier ciudadano del mundo, y se le preguntara si disfruta pagar impuestos y hacer declaraciones ante el fisco, la respuesta unánime y sin temor a equivocarme sería un contundente: ¡No!   El pagar impuestos, más allá de ser una responsabilidad o una necesidad, es visto por muchos como una obligación, y para otros tantos como una molestia.

Ahora bien, a sabiendas de que cualquier actividad que genere ingresos nos induce a pagar impuestos; los contribuyentes deberían preocuparse por tener una “cultura fiscal”.  Sin embargo, la “cultura” no solo es la comunicación unilateral de las Reformas Hacendarias.  Esta llamada “cultura fiscal” empieza en el empresario con el conocimiento de la base del cálculo de impuestos, que bien podría desembocar en una estrategia que pueda dar beneficios (completamente apegados a la ley), tanto a personas físicas como a personas morales.

El tener una “cultura fiscal”, comprende la renovación de los conocimientos fiscales y la gestión de los ingresos y egresos de las declaraciones que hacemos; lo cual con un poco de práctica, conocimiento e ingenio, nos puede llevar a desarrollar una estrategia fiscal.  Ésta podría ser un engrane muy poderoso dentro de la maquinaria de las finanzas de la empresa.

Si usted dirige las finanzas de un negocio puede encontrar en una estrategia fiscal sustanciosos frutos que le permitirán:

  1. Sobresalir entre las empresas competidoras en época de turbulencia. La correcta estrategia fiscal puede ser la diferencia entre morir y vivir.

 

  1. Generar flujo de efectivo. Piense en las inversiones tanto en activos como en mercadotecnia que podría hacer al tener un poco más de dinero que lo que habitualmente tiene.

 

  1. Ahorrar dinero. ¿Sabe cuáles son las operaciones que podría realizar o dejar de hacer (sin infringir la ley) con la finalidad de tener un estímulo fiscal o un beneficio?

 

  1. Disminuya los riesgos y duerma tranquilo. Conforme usted conozca la arena fiscal, tendrá la seguridad de que está haciendo lo correcto ante el Estado y ante su negocio.

 

Le reto a que se haga una auditoría personal y conteste las siguientes preguntas: ¿Soy capaz de explicar la base del cálculo de impuestos de la empresa?  ¿Cuál es el manejo que otras empresas, similares a la mía, le dan a los impuestos?  ¿Conozco las tendencias en cuanto a las estrategias fiscales?  ¿Estoy al tanto de los beneficios o perjuicios fiscales en cuanto al tener operaciones en mi país o en otros países? ¿Mi empresa tiene una estrategia fiscal así como tiene un plan de crecimiento anual en ventas y utilidades?

Le aseguro que, conforme usted vaya respondiendo estas preguntas, empezará a formularse otras con la finalidad de redondear una estrategia fiscal que será una flecha cuyo blanco no querrá fallar.   Después de todo, el pago de impuestos seguirá siendo una obligación, pero el empezar a tener una “cultura fiscal” permitirá que usted empiece a disfrutar el hecho de ver beneficios monetarios después de ejecutar una estrategia fiscal adecuada.