El panorama actual de la economía mexicana

Ricardo Dávila del Bosque, alumno de LCPF en coautoría con la Dra. Martha Rangel Salas, directora del Departamento de Contabilidad y Finanzas del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro y presidenta IMEF Querétaro.

A pesar de que seguimos ante la incertidumbre del resultado de la renegociación del TLCAN, el panorama para México se ha visto cada vez más positivo: funcionarios de la casa blanca han dicho repetidamente que tanto México como Estados Unidos se beneficiarían de una renegociación del TLCAN; el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steven Mnunchin, cree que reformar el TLCAN será una victoria para ambas partes; Willbur Ross, el secretario de comercio, ha dicho en repetidas ocasiones que se espera un acuerdo razonable; aunado a esto el apoyo a la medida del impuesto fronterizo ha disminuido en Washington; aparte de que el peso se ha apreciado de manera considerable frente al dólar desde el día en que Trump asumió la presidencia.

Estos comentarios e indicadores han generado confianza en los inversionistas extranjeros, así como en la ciudadanía mexicana para el crecimiento económico del país. Sin embargo, todo lo anterior puede cambiar en cualquier momento y México debe preparase.

Los pasados meses de incertidumbre y visiones negativas de la economía del país deben verse como una lección para México sobre la alta dependencia de los E.E.U.U.. Debemos tomar cartas en el asunto y empezar a invertir más en nuestro país, en el desarrollo de productos y servicios de competencia global, así como comenzar a buscar nuevos aliados estratégicos para diversificar el origen de nuestros ingresos e independizar nuestra economía de la del país vecino.

Claro que tenemos ventajas competitivas contra cualquier otro país que haga comercio con E.E.U.U., contamos con mano de obra barata y estamos a un camión de distancia, por supuesto que no debemos dejar de aprovecharlo y el gobierno mexicano debe de ser flexible ante las políticas cambiantes de los Estados Unidos para que siga siendo rentable el comercio con ellos tanto para el inversionista local como el extranjero, sin embargo, también existen más de 150 países con ofertas y demandas interesantes para nuestro país.

El destino de nuestra economía no está escrito todavía, no porque alguien más no lo ha escrito aun, sino porque todavía no lo escribimos. Necesitamos ser proactivos ante el destino económico del país, necesitamos que tanto el gobierno apoye e incentive nuevos rumbos y alternativas de negocio, como de la inversión privada para que los busque.