La cooperativa para los emprendedores sociales: el mejor modelo democrático empresarial

Publicado en AM, 27 de marzo, 2016.  Elsa Ontiveros Ortíz, profesora del departamento de Humanidades y Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. [email protected]    twitter: @elsaontiveros

Si bien no es nuevo el cooperativismo, es intersante revisitar el tema. El nuevo modelo de emprendimiento social apela al ganar-ganar de empresarios y consumidores, sin embargo en el modelo común de la empresa (S.A de C.V.) los trabajadores pertenecientes a las empresas cada vez se encuentran con más limitantes en materia de beneficios y de ingresos. La ley mexicana provee que los empleados de tiempo completo pueden contar con una distribución de ganancias cada fin de año, sin embargo debido al outsourcing esto es incrementalmente eludido por las empresas. En teoría, la emprendedora social deberá buscar un bienestar no solo para ella ni para sus clientes/beneficiarios, sino también para su equipo.

Los emprendedores saben que no se puede trabajar de manera independiente en el contexto de resolver problemas de manera sustentablemente rentable, para lograr escalar empresas uno debe confiarse de un equipo. El cooperativismo es atractivo a medida que tu equipo -que es algo más que staff- también ejercen poder de decisión y esto, bien manejado, es una enorme fortaleza en el tema de resiliencia. Las cooperativas han comprobado, para asombro de muchos investigadores de negocios, la capacidad de sobre llevar duras crisis económicas y sin detener operaciones, simplemente tomando decisiones de manera conjunta en el que todos llegan a entender el contexto en la que la empresa se desarrolla, y por consecuencia todos entienden los cambios venideros para tomar una decisión en conjunto, considerando todos los ángulos.  El cooperativismo demostró, después de la crisis financiera del 2008, que este tipo de figura sobre sale en cuestiones de sobrevivencia.

Diferentes estudios académicos han demostrado que las personas que trabajaban en cooperativas casi no despidieron personal… ¿quién vota por despedirse a si mismo? Pues bajo ese paradigma, todos se apretaron el cinturón y se aferraron a lo que ya tenían: una cooperativa. En efecto, una vez que todo se comenzó a estabilizar estas cooperativas mencionadas antes siguieron su camino, repito, sin haber despedido personas. Llaman a atención dos casos extraordinarios de cooperativa siendo la cooperativa Pascual que con su marca Boing se ha logrado posicionar en el mercado, compitiendo contra grandes corporaciones como Coca-Cola y Pepsi. También encontramos el ejemplo de TRADOC quienes inician después de que Euskadi (industria de llantas) decidió mover sus operaciones a otro país. Los trabajadores no querían perder sus empleos y también confiaron en su trabajo, y lo mas importante, confiaron entre ellos conformando su propia cooperativa.

Lo anterior nos demuestra que el cooperativismo y la colaboración democrática que esto conlleva, tiene como resultado opciones viables para externalidades del neoliberalismo -como lo es llevarse operaciones de un país a otro, la industria un día está en México y al siguiente se va. México debe comenzar a confiar, a confiar en sus capacidades y en sus personas, el escalamiento de ambas cooperativas es ya de nivel nacional, y en el caso de Pascual, también internacional ya que de vez en cuando comercializan sus productos a hispanos que los piden en los estados fronterizos. Internacionalmente el sistema cooperativista es muy fuerte en países como Reino Unido (con sus famosas tiendas Coop -que bien serían los “Oxxo” para nosotros), por un momento imaginemos que nuestras tiendas de la esquina fueran cooperativas, pensemos en el impacto positivo de la economía local, y en cuestiones alimentarias, en el impacto positivo de la economía en las zonas rurales -esa es la fortaleza en el Coop. En Italia hay proyectos en los que personas con discapacidades se reúnen y forman una cooperativa, ofreciendo diferentes servicios de manera cooperativa, creando un empleo para ellos mismos. En algunos países, una organización de la sociedad civil, bien se podría confundir con una cooperativa, ya que no importa la figura legal, sino el impacto social positivo que genere.

Finalmente, no podría terminar esta pieza sin mencionar la importancia del INAES detrás del cooperativismo. El Instituto Nacional para la Economía Social, en conjunto con la Organización Mundial del Trabajo, se empeñan en que todos los mexicanos tengan un trabajo digno, y no solamente un trabajo. Ambas instituciones están convencidas de que el modelo cooperativista es idea para alcanzar lo anterior. Espero los emprendedores que buscan en impacto positivo puedan visitar las diferentes convocatorias que el INAES tiene a su disposición, así mismo, les recomiendo intentar este tipo de organización que parece tener más futuro que una empresa en donde las decisiones, las ganancias y la visión provienen solamente de una o dos personas. Recuperemos los trabajos dignos que nuestra población se merece bajo esquemas de colaboración.