La evaluación continua docente, ¿un fantasma del sector educativo?

Dr. Miguel Rocha Romero, director de la Maestría en Sistemas de Calidad y Productividad del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro          [email protected]

Escuelas del IPN tomadas por alumnos y profesores en Septiembre del 2014. Calles principales de varias ciudades de México tomadas en el 2014 por profesores del CNTE. Como docente universitario me preocupan estos dos hechos, los cuales tienen en común la protesta contra la “evaluación continua del desempeño docente”.  Dichas protestas fueron originadas por reformas educativas, a nivel nacional en educación elemental y a nivel IPN, que contienen cambios en la evaluación de los docentes que pretenden, según los elaboradores y aprobadores de estos documentos, en la mejora del sistema educativo de la nación.

¿Será que los docentes evaluamos pero no queremos que nos evalúen?

Como en toda historia hay más de una visión que es correcta y, al mismo tiempo, incompleta. La mejora del sistema educativo de toda nuestra nación o de una institución educativa del tamaño e importancia del “Politécnico” son proyectos de enormes dimensiones, a largo plazo y con una complejidad que debe ser gestionada utilizando el pensamiento sistémico. El proyecto de mejora debe enfocase no sólo en la mejora y optimización de un elemento, sino en la optimización de las interrelaciones de todos los elementos del sistema que al interactuar generan nuevas características que no estaban presentes en ninguno de los elementos. Como docente del área de calidad, no puedo menos que ver la gran similitud de estas estrategias de “mejora” a la educación con las “estrategias” de las empresas manufactureras que pretenden mejorar su “productividad” midiendo el desempeño de sus empleados y motivándolos con bonos o posiblemente con acciones coercitivas. Huelga decir que los resultados de estas prácticas de mejora han sido ineficientes y hasta contraproducentes para las empresas.

¿Cuál ha sido el resultado de solamente medir el desempeño de los operarios en empresas de manufactura? Pedirles a los operarios mejorar la calidad de su producto con materia prima defectuosa (15% de desperdicio), equipo obsoleto (+ 20 años) y la mala planeación de los directivos definitivamente no logra la mejora de la calidad integral de la empresa. Por el contrario, causa mucha frustración en el elemento humano no poder alcanzar sus metas por factores externos a ellos. Incluso cuando logran alcanzar sus objetivos, es debido a un esfuerzo extra personal que sirve de paliativo a la falta de esfuerzo sistémico. Dicho logro puede ser incluso contraproducente ya que crea resentimientos, aislamiento, óptimos locales que conducen a perder los objetivos generales. Dicha lección, disponible en la literatura del área de calidad, debe ser considerada dentro de la generación de estrategias de mejora del sistema educativo nacional y del IPN. Medir a los profesores sin modificar todos los elementos del sistema es ineficiente y contraproducente.