La formación emprendedora en Querétaro

Rafaela Bueckmann Diegoli es directora del Departamento de Administración y Emprendimiento del Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro.   [email protected]        Publicado en el a.m. el 25 de septiembre del 2016

El emprendimiento como factor de desarrollo económico y social juega un rol importante en la creación de nuevos empleos, desarrollo de la competitividad e innovación, así como representa una alternativa para grupos desfavorecidos.

La identificación correcta de las políticas, programas e instrumentos enfocados al desarrollo de las iniciativas empresariales no es posible sin el conocimiento obtenido de las investigaciones del emprendimiento y el entorno empresarial. Una de las fuentes de tal conocimiento es el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), reporte que se ha publicado en los últimos 17 años con datos de más de 100 economías. Este reporte se basa en más de 200 mil entrevistas que son llevadas a cabo anualmente a la población económicamente activa y a un grupo de expertos en emprendimiento. Por primera vez, se ha realizado tal investigación para el estado de Querétaro con la coordinación y patrocinio del Tecnológico de Monterrey, Campus Querétaro.

Uno de los factores que impacta el número de individuos que crea nuevas empresas es el acceso a programas de educación empresarial. En Querétaro, el 55.1% de la población considera tener el conocimiento, las habilidades y la experiencia para iniciar un nuevo negocio (el promedio mexicano es de 45.8%). Este indicador es mayor entre los hombres entre 45 y 55 años con posgrado completo.  A nivel internacional, el promedio de América Latina y Caribe es del 60.4. En la región, Barbados lidera este indicador con 75% y en el otro extremo está México con el 45.8%. Hay que contextualizar este indicador ya que se trata de una percepción, y depende también del grado de complejidad y sofisticación de la empresa en que piensa el entrevistado a la hora de responder a la pregunta. En países como Alemania o Suecia, solo el 36% de la población considera tener la capacidad para iniciar un negocio, sin embargo en estos países la actividad empresarial también es más retadora.

En la opinión de los expertos entrevistados en el estado (funcionarios públicos, empresarios, investigadores, y consultores), los sistemas de formación empresarial a nivel superior y de educación continua del estado están evaluados con una calificación entre 5 y 7 puntos (de los nueve puntos posibles). Sin embargo, la enseñanza a nivel de primaria y secundaria recibe una evaluación entre 2 y 4 puntos. Esta tendencia se repite en México y muchos otros países del mundo (el promedio mundial es de 3.1 en educación primaria/secundaria y 4.5 en educación superior). Este último dato nos permite una reflexión relevante sobre cómo estamos preparando las generaciones futuras hacia un mundo cambiante y lleno de nuevas oportunidades y desafíos.