La nueva cruzada en Medio Oriente

Dra. Marisol Reyes Soto, profesora del Departamento de Relaciones Internacionales,del Tecnológico de Monterrey Campus Queré[email protected]

La larga ausencia de una posición político-diplomática contundente  frente a la guerra civil Siria y la falta de una estrategia de apoyo militar consistente contra la violencia e inestabilidad  desatada en esa zona de conflicto, empiezan a revelar sus altos costos políticos. Ahora los Estados Unidos y sus aliados militares de occidente pretenden iniciar una nueva cruzada contra los miembros del “Estado Islámico” (EI) bajo el argumento de que se subestimó la capacidad táctica y la fuerza militar de este grupo. James Clapper, el director de la unidad de Inteligencia Nacional y asesor directo en materia de seguridad del Presidente de los Estados Unidos, declaró que la comunidad de inteligencia norteamericana experimentó el mismo error que se cometió con Vietnam al desestimar los alcances del grupo yihaidista suní.

El Estado Islámico nació desde el año 2003, pero se transformó en uno de los grupos más poderosos en el medio oriente en los dos últimos años al calor de la ingobernabilidad y la violencia extrema en Siria. Su objetivo último es que se acepte la autoridad de su califato en los territorios de Siria e Irak tomados violentamente a través de enfrentamientos contra todas las fuerzas militares de la zona. La imposición de sus reglas en las ciudades dominadas se ha realizado a través de la persuasión con aquellos que comparten su ideología, pero también a través del terror con los grupos que se niegan a seguir su estilo de vida y la severidad de sus códigos musulmanes (sharia). En los medios de comunicación masiva ha trascendido la cruel brutalidad con la que han castigado a los grupos chiitas. En términos económicos, el Estado Islámico  ha financiado sus actividades con el apoyo de Arabia Saudita, además de controlar importantes regiones de producción petrolera y gas en el Irak Boreal. Hoy en día cuenta con un ejército multinacional bien pertrechado de aproximadamente 100,000 hombres, incluyendo a un buen número de musulmanes europeos. El Estado Islámico ha superado incluso al poderoso grupo Al-Qaeda porque ha tenido la capacidad de cambiar el precario equilibrio que prevalecía en el Medio Oriente a través del control de una zona altamente estratégica en términos geopolíticos y económicos. Después de largos años de intervenciones de Occidente en esta zona del mundo surge la interrogante sobre su futuro. El Presidente Obama ha apostado por una paz “duradera”, los menos optimistas señalan, sin embrago, que antes bien se avecina un     conflicto        “duradero”.