Las áreas verdes en las ciudades

El Arq. Rodrigo Pantoja es Docente del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro      rpantojac@itesm.mx

La Organización Mundial de la Salud ha dictaminado que las ciudades deben de tener un mínimo de 9 metros cuadrados de áreas verdes por habitante. Asimismo, los parques y jardines públicos deben de estar localizados a una distancia caminable para todas las personas. Si la ciudad de Querétaro tiene alrededor de un millón de habitantes, la ciudad debería contar con 9 millones de metros cuadrados de áreas verdes aproximadamente. La realidad es que la mayoría de las ciudades mexicanas tienen menos de la mitad de los metros requerido por la OMS.

Aunado a la falta de áreas verdes, hoy las ciudades viven un intenso deterioro ambiental. Con más de siete mil millones de personas, el impacto de la humanidad en la tierra es una gran preocupación. Su consumo de agua, energía, suelo y madera cada vez es mayor. Este consumo intensivo de recursos continúa sin utilizar dispositivos de reciclaje, el cual posteriormente llevará a una escasez de los mismos.

Una de la manera de restablecer ecosistemas y reparar el medio ambiente es a través de la creación de paisajes urbanos naturales. Aunque parezca que la construcción de parques es una cuestión ornamental, la creación de áreas verdes tiene múltiples beneficios sociales, ambientales y hasta económicos. Además de garantizar un espacio de espaciamiento, también contribuyen a la calidad de vida de los habitantes al promover el equilibrio ambiental y generar plusvalía a las propiedades. Más aún: la vegetación absorbe el agua pluvial, lo que evita inundaciones y nutre los mantos acuíferos.

Las áreas verdes son extremadamente importantes para la vida de las personas y las ciudades. Entre los beneficios para el planeta y los habitantes son:

  • Anclar sus raíces al suelo evitando la erosión.
  • Amortiguar el impacto de la lluvia.
  • Generar sombra causando para proteger a la flora, fauna y personas.
  • Disminuir la velocidad del viento disipando su fuerza.
  • Filtrar el viento purificando el aire de polen, polvos, humo y otras impurezas.
  • Reducir el ruido a través de su tejido vegetal. Pueden disminuir de 6 a 10 decibeles, dependiendo de su ordenación.
  • Absorber el bióxido de carbono de la atmósfera.
  • Agregar hasta un 15% el valor a una propiedad
  • Ahorrar energía eléctrica al refrescar los interiores de los edificios.
  • Regular el clima disipando el calor generado por los pavimentos urbanos hasta por 3 grados.
  • Son de valor educativo proporcionando información sobre el ambiente
  • Prevenir enfermedades respiratorias.
  • Reducir el estrés y aumentan la productividad de las personas.
  • Generar fuentes de empleo en el diseño, preparación y su mantenimiento.

Para garantizar el éxito de un Querétaro más verde, es fundamental la participación estrecha de la ciudadanía, las autoridades, los desarrolladores y los técnicos para lograr con eficacia el diseño y arborización de la ciudad. El trabajo en equipo será vital para lograr diseños coherentes, esfuerzos compartidos y beneficios integrales.  Trabajar por una ciudad más sostenible, accesible, competitiva y confortable es tarea de todos.