Los propósitos se hacen por mes, no por uvas

Alejandra Vilches Murillo, directora de las carreras de Administración Financiera y Contaduría Pública y Finanzas del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro    [email protected]

Las fiestas que tanto anhelábamos, y que nos ilusionaron todo el año… ya pasaron. Seguramente recuerdas que desde noviembre (y otras desde octubre junto con los adornos de Halloween), las tiendas departamentales comenzaron a desplegar los anuncios navideños y con ello pensaste “¡pero qué rápido se fue el año!” Así es. Ya se fue el año, ya hiciste tus propósitos y seguramente has cumplido…ninguno.

La tarjeta de crédito está a punto de explotar, tu cartera ya ni polvo tiene, y tus deseos para este 2013 se ven demasiado lejos. Toma esa lista, o recuerda el deseo que hiciste comiendo las uvas, y clasifica aquellos que involucran dinero: ¿Gastar menos, ahorrar más, invertir, tomar un curso, pagar el gimnasio? ¿Comprar una casa, viajar, ahorrar para la colegiatura de tus hijos, pagarte la licenciatura, poner tu negocio (y olvidarte de ese jefe que te molesta)? No, no son deseos, son planes. Si lo tomas como deseos o propósitos, no lo vas a empezar y menos viendo tu situación financiera actual.

No te desanimes y empieza a planear, y como cualquier buen fundamentado plan, divídelo en tareas: 1. Escribe los 12 meses del año en una hoja. 2. Escribe el monto total neto de tus ingresos (Sueldo, prestaciones, bonos, aguinaldo, etc.) en el mes que corresponda (por ejemplo, tu fondo de ahorro lo entregan en mayo, el aguinaldo en diciembre). 3. Por mes, igualmente escribe todos tus egresos (colegiaturas, pago de tarjeta, tenencia, predio, inscripciones, compra de uniformes, pago de alquiler). Aquí es importante que le des prioridad al pago de deudas que adquiriste previamente, ya que al minimizar la deuda tenemos más salud financiera y menos estrés personal. 4. Realiza la resta de ingresos menos egresos.

Es muy factible que vayas a tener meses en rojo, pero con esto te darás cuenta en que meses puedes pagar totalmente la tarjeta, en que meses mejor no vas al cine (o no compras las palomitas jumbo) y que meses son mejores para comprar la sala o irte de vacaciones. Poco a poco te estarás dando cuenta que mientras mejor control tengas de tu dinero, puedes alcanzar aquella meta que te planteaste para este año.

O tal vez verás que este año no es el mejor, pero te permitirá nivelarte y saldar tus deudas para 2014 o en el momento exacto, y ahora si, planear el momento perfecto que te permita cambiar ese propósito de irte de vacaciones a Cuernavaca, a poderte ir a los Cabos.