Los residuos en México

Rodrigo Pantoja es director de la carrera de Arquitectura del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.   [email protected]

En la República Mexicana, se estima que cada habitante genera 1.4 de kilos de basura al día y en promedio una familia -compuesta por 5 personas- produce un metro cúbico de residuos al mes. Solamente en la ciudad de México, se produce tanta basura que se podrían llenar tres Estadios Azteca de desechos cada treinta días.

 

El 47% de esta basura se produce en el hogar, el 29% en los comercios, el 15% en servicios y el resto en diversas maneras. Algunos estudios indican que solo el 86% se recoge por medio de servicios especializados y el 14% se tira clandestinamente. También, se estima que en México existen alrededor de 50,000 tiraderos. Del 86% de los residuos recogidos, solo 300 toneladas llegan a los centros de acopio para su reciclado.

 

Asimismo, en México se pierden cerca de 500,000 toneladas diarias de recursos naturales para la transformación de productos, que a su vez, la gran mayoría se convierten en desechos. Típicamente los países más desarrollados producen más residuos que los países en vías de desarrollo. Esto se debe a que las comunidades con mayor escasez tienen una mayor concientización e ingenio para el reúso de materiales. Es alarmante saber que la humanidad ha producido más basura en los últimos 50 años que desde el inicio de la humanidad hasta mitades del siglo XX.

 

Sin embargo, gran parte de los desechos se pueden evitar con una separación adecuada, el reciclaje y una conciencia para evitar consumir productos y empaques innecesarios.

 

Tradicionalmente los gobiernos se han enfocado en disminuir y desaparecer los efectos de la basura, sin embargo, se deben generar propuestas y políticas con mayor énfasis en las causas y prevención, como también una adecuada participación y conciencia de parte de la ciudadanía. El problema es de todos.

 

Algunos de los métodos más utilizados para resolver la problemática es la pepena, la incineración y el entierro, sin embargo, estas acciones solo propician soluciones a corto plazo propiciando enfermedades, contaminación y la utilización de fósiles no renovables.

 

Para algunos intelectuales y ambientalistas la única solución con la basura es no producirla. Algunas de las críticas de los intelectuales se han enfocado en el subsidio de los gobiernos en la recolección, transportación y confinación de la basura. Estos cuestionamientos se deben a que si los gobiernos “desaparecen” el problema que concierne a todos los ciudadanos, solo ocasiona que la sociedad no comprenda la complejidad de esta realidad. Si cada mexicano se hiciera responsable por eliminar ó reciclar sus propia basura, el consumo de productos y generación de desechos se vería disminuido enormemente.