Los últimos cooperativismos

Elsa Ontiveros Ortiz, profesora de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro y Mario Héctor Arreola Sandoval, Economista y Presidente de la Comisión de Economía Social y Solidaria y la Confederación Nacional Cooperativa de Actividades Diversas de la República Mexicana.

En las recientes casi tres décadas de este siglo se ha mostrado interés por distintos gobiernos en nuestro país en incluir a las cooperativas dentro de sus políticas sociales y de empleo. En CDMX se presume que de 2012 al 2015 ya se habían apoyado a más de 391 cooperativas, beneficiando a 3,366 personas. Esta entidad es la primera y de las pocas que cuenta con una ley de fomento cooperativo publicada en enero de 2006. Este es uno de los últimos cooperativismo, que es fomentado bajo intereses burocráticos y políticos, para aumentar las cifras de empleo (de autoempleo) y disminuir los índices de pobreza. Tuvieron que pasar cerca de 20 años para que se creara la Ley de Economía Social y Solidaria. Este artículo es resultado de la estrategia del movimiento obrero organizado, en donde existía una auténtica agenda económica por parte de este sector, para el desarrollo de nuestro país.

Ahora para constituir una cooperativa ya no se requiere la autorización de ninguna oficina de “tormento cooperativo”, sólo hace falta el registro de la razón social, hoy ante la Secretaría de Economía, protocolización del acta constitutiva ante notario público, los trámites ante el registro público de la propiedad y de comercio, y ante la Secretaría de Hacienda. En algunos casos la protocolización del acta se hace a través de algún edil del gobierno local en turno, sobre todo en las Delegaciones y Municipios donde hay programas de fomento cooperativo.

El Instituto Nacional de Economía Social (INAES), fundado a partir de la LESS, viene a sustituir al Fondo Nacional para el Apoyo de las Empresas de Solidaridad. El INAES hoy se encuentra tan alejado del movimiento cooperativo, a pesar que es en la figura cooperativa donde se soporta la filosofía de la Economía Social y Solidaria, el INAES tiene la tarea de enfrentar los retos que el Sector Social ya había definido en los ochentas para su expansión y desarrollo.

Hoy, los retos del cooperativismo en nuestro país son más complejos, empezando por su división de esfuerzos en la construcción de la máxima representación ante el Estado, de construir y fortalecer un único Consejo Superior del Cooperativismo capaz de defender los intereses de los distintos cooperativismos en cada una de las regiones y sectores. El cooperativismo cuenta con una aliada para rediseñar su estrategia en la generación y distribución de riqueza, que le permita aprovechar sus victorias sociales en las leyes e innovar en las políticas públicas para su fomento. La universidad, que a su vez debe ver en el cooperativismo un puente y a un aliado que la acerque a la realidad social a la que ha abandonado desde hace décadas, que la acerque con propuestas reales ante los retos a los que nos enfrentamos como país, como sociedad, por ejemplo el futuro del trabajo, el desarrollo sostenible, la igualdad y la justicia social. Estas respuestas aún no se encuentran en los últimos cooperativismos.