Mentalidad empresarial

Dr. Rickard Briggs, profesor del Departamento de Administración y Emprendimiento del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.         [email protected]

En general, si se va a describir a un emprendedor, se pueden utilizar términos como dueño del negocio, visionario, líder, innovador o creador. De hecho, estos términos pueden ser aplicables y la definición que ofrecida por Merriam-Webster es “el que organiza, administra y asume los riesgos de un negocio o empresa.” El concepto de limitar a un emprendedor a un ambiente de negocios en mi opinión está cambiando rápidamente. Opino que las características asociadas con un emprendedor son tan relevantes para las personas fuera de un contexto de negocios. Para todas las personas que buscan ser más innovadoras no sólo en su carrera profesional sino también en su vida personal.

Por lo tanto, la aparición de la mentalidad emprendedora. Es el proceso de pensamiento que permite a los individuos a actuar de una manera empresarial, pero no necesariamente restringidos a un entorno empresarial. No limitar el contexto es esencial para entender cómo los individuos, independientemente de las circunstancias pueden beneficiarse de un cambio en el pensamiento y en la filosofía del actuar. La mentalidad emprendedora puede ser parcialmente definida como: Un proceso de pensamiento más creativo y crítico. Teniendo en cuenta el desarrollo de oportunidades adicionales de las cuales uno puede no haber considerado o se ha podido reacios al actuar.

Imagine el beneficio para la familia cuando las personas empiezan a buscar formas creativas de mejorar su vida, ahorrar para la universidad o el diseño de su casa. Cuando los padres están enseñando a sus hijos a buscar en múltiples oportunidades y no tener miedo a una oportunidad. Es emocionante ver a la gente que normalmente aceptar el status quo sugerir o incluso discutir un cambio que hay que hacer.

Dado que las empresas buscan personas más innovadoras y creativas en las organizaciones. Los individuos que hablan y actúan para mejorar los procesos y desafiar las normas. Es probable que sean recompensados, promovidos y ya no alienados o considerados el “barco de rocas”. Los individuos ahora no sólo se pueden juzgar de lo bien que hacen su trabajo, sino en lo bien que mejoran su trabajo y contribuyen al crecimiento de las organizaciones.

La comprender que todo el mundo no puede ser un emprendedor en el sentido de los negocios, pero cualquiera puede actuar y pensar como una empresario puede ser el primer paso. Es posible desarrollar un nuevo proceso de pensamiento, cambiar su percepción y acciones. Todos podemos ser propietarios de negocios, pero todos podemos abrazar el espíritu del emprendedor.