Mujeres: a romper diseños dominantes

Mariana Alfaro Cendejas, MCA, MNI,  profesora del departamento de Mercadotecnia y Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.           [email protected]

Las mujeres son la mitad del mercado laboral. Una empresa que renuncia al 50% del talento está cometiendo un error estratégico”.

¿Qué tienen en común las siguientes empresas?: Oracle, Lockheed Martin, Yahoo!, General Motors, Xerox, Avon, Pepsico, DuPont, Santander. ¿Qué son todas empresas reconocidas y de clase mundial? Cierto. ¿Qué representan industrias altamente dominantes en nuestro contexto empresarial e industrial? Correcto. ¿Qué todas ellas son dirigidas por mujeres? Justamente este es el punto al que quería llegar con este breve ejercicio inicial. Cada vez son más las empresas en donde se valora y reconoce el talento de las mujeres en los altos mandos e incluso, en la dirección estratégica de la empresa.

Si el siglo XXI pertenece a las llamadas empresas emergentes, es decir, aquellas cuya oferta de valor descansa predominantemente en el conocimiento y la confianza, la distinción que comienzan a aportar las mujeres en la dirección de las empresas se nota con nuevas estructuras de trabajo (trabajar menos tiempo con mejores estándares de eficiencia), nuevos niveles de servicio (organizaciones centradas en el cliente), atención a nichos de mercado insatisfechos o con alto potencial de desarrollo (innovación disruptiva), entre otros esquemas que han comenzado a rendir frutos.

Debemos entender que el talento empresarial es un asunto centrado en las competencias, el talento y la gestión del conocimiento. Las evidencias actuales nos demuestran que las empresas que perduran y son exitosas, se están saliendo del centro de la curva normal para atreverse a ir a cualquiera de sus extremos y hacer cambios radicales por diseño. Quienes contratan mujeres para puestos directivos y les apoyan con su desarrollo al interior de la organización, apuestan a transformar su ADN y a entender de mejor forma y más rápidamente los cambios que deben realizarse hoy para alcanzar su éxito.

A lo largo de la historia de la evolución humana existe un concepto llamado “diseño dominante”. Vivimos durante décadas sin darnos cuenta de dichos diseños porque se volvieron transparentes en nuestro día a día y por ello mismo se vuelven difíciles de cambiar. Los vemos a donde vamos e interactuamos con ellos. Ejemplos de estos diseños remiten el trabajar jornadas de 8 horas diarias, el hacer 3 comidas al día, el vestirme con una corbata para una junta de negocios, el usar un teléfono inteligente con pantalla táctil, estar en Facebook y el contratar a un hombre como director general de la empresa. Vale la pena comenzar a romper algunos diseños dominantes que impiden que el talento (sin importar su género) sea quien dirija el futuro de nuestro mundo.

Es tiempo de que como mujeres eliminemos nosotras mismas muchas de las barreras que nos han venido bien durante muchos años, pero que hoy son nuestros mayores obstáculos para desplegar nuestro potencial al interior de la empresa. El mundo necesita nuestro talento más que nunca y es momento de demostrarlo.