Profesionalización de la empresa familiar, algunos retos

Luis Felipe Torres Gómez, profesor titular del Departamento Administración y Emprendimiento del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.   [email protected]

¿Por qué profesionalizar la Empresa Familiar? ¿Qué retos enfrenta la familia empresaria?

El incremento en la competición global, la presión en los precios en los mercados y la creciente aceleración del cambio impulsa a las empresas familiares a tener que adptarse más rápido, innovar antes y ser más profesionales en la manera de realizar sus operaciones.

En 2014, PricewaterhouseCooper (PwC) realizó un estudio con empresarios familiares en 40 países, 40 % de los 2378 entrevistados declararon que la profesionalización de sus empresas es un reto fundamental a llevar a cabo, y se descubrió que solo 16 % tiene un plan de sucesión formalizado.  De acuerdo a los entrevistados, la profesionalización es el elemento clave para soportar el crecimiento, la actualización tecnológica y el desarrollo de la empresa.

La profesionalización es entendida como la actividad para estructurar la visión empresarial y adquirir disciplina en su seguimiento con el fin de innovar mejor, diversificarse de manera más efectiva, exportar más y crecer más rápido. Asegurar el futuro de la empresa y su rentabilidad. Planear la sucesión empresarial y atender los conflictos entre los miembros de la familia.

La profesionalización de la familia empresaria implica trabajar con los familiares para generar altos niveles de confianza y compromiso.

Profesionalizar la familia significa poner en marcha procesos de gobierno de cómo la familia interactúa con el negocio. El establecimiento de una infraestructura para la toma de decisiones, y el desarrollo de canales formales de comunicación con el propósito de proteger los intereses de la familia y salvaguardar la supervivencia de la empresa. Lo que implica aprender a ser buenos directivos y propietarios.

Los procedimientos antes mencionados incluyen el establecimiento de acuerdos de accionistas, consejeros miembros de la familia, y la provisión para la mediación de terceros, por si se presenta la necesidad, y la formulación de la constitución familiar.

Profesionalizar la familia asegurará que los miembros de la familia se convierten en propietarios efectivos. Si se quiere incrementar el éxito de las familias empresarias en la operación de sus negocios y en la transición de estas a las siguientes generaciones es importante que sus miembros se involucren en procesos de formación que les permitan actuar con niveles de profesionalización mayores.