Propuestas “antisistema”: lo “oculto” en las elecciones francesas y mexicanas

Joel Angel Bravo Anduaga es Profesor del Tecnológico de Monterrey, campus Querétaro. [email protected]

El pasado jueves 4 de abril se celebró un debate televisivo entre 11 candidatos a la presidencia de Francia. Es de destacar que después del debate, el candidato de Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, mejoró su posición en la percepción del electorado francés.

A menos de un mes de las elecciones, la mayor parte de las encuestas colocaban a Mélenchon en el cuarto lugar de las preferencias. Sin embargo, después del debate, ha tomado un importante sitio en el imaginario electoral francés y se empieza a hablar de él como uno de los dos candidatos que pudieran acceder a la segunda y definitiva vuelta electoral, a celebrarse el domingo 7 de mayo. De tal suerte, el escenario para el antes, durante y después de las elecciones galas está muy interesante.

Con el posicionamiento de Mélenchon, aumenta la posibilidad de que el próximo presidente francés venga de estructuras políticas “antisistema”. Por una parte, la ultaderechista Marine Le Pen ha basado su campaña en un discurso contra la integración europea y con argumentos de ver como amenaza a los migrantes. En el otro extremo, Mélenchon defiende un movimiento que quiere ser transversal, y con el deseo de superar la estructura de los partidos políticos en la confección de una vida ciudadana y democrática, muy al estilo de Podemos en España.

El éxito en las campañas de Le Pen y de Mélenchon tiene variables que pueden caracterizarse como “ocultas”, pues no se miden en las encuestas electorales. El aumento de la pobreza; las diferencias culturales y en general, el miedo al “otro”, son elementos que jugarán un papel decisivo en la decisión final de los franceses indecisos, quienes según las últimas encuestas conforman el 40% de los votantes.

En diferentes formas, podríamos estar frente a un nuevo presidente francés que llegaría al poder gracias a un discurso “antisistémico”, aunque con diferentes enfoques. De un lado, Le Pen con propuestas que excluyen, basadas en el miedo ciudadano. Por otra parte, Mélenchon con una política inclusiva, revolucionaria y también “antisistema”. Así, lo “oculto” en el debate electoral francés sale a la luz gracias a las discrepancias, ya sean de índole cultural, política y/o económica. En México, antes y después de las elecciones del 2018, muy probablemente viviremos un escenario similar, en donde las propuestas “antisistema” serán las que atraerán a la mayor parte del electorado.