¿Qué hace fanática a una persona?

Lilia Carolina Rodríguez Galván es profesora del departamento de Mercadotecnia y Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro. [email protected] Publicado en El Diario de Querétaro, enero del 2015.

Lo hemos visto en algunos lugares, de repente surge un grupo guiado por un religioso que les induce creencias y códigos de conductas. Algunos prohíben leer la prensa, jugar futbol, ver la televisión e incluso les impiden acudir a la escuela, en casos recurren a actos de violencia para destruir escuelas. ¿Qué es lo que hace que una persona integre estos conceptos a su “yo” de tal grado que hasta modifique su vestido, su estilo de vida y en forma drástica su actitud? Algunos siguen ciegamente a su líder y desafortunadamente a los que no están de acuerdo los amenazan y los discriminan.

El comportamiento fanático es multifactorial, Victoria Camps, reconocida filósofa de nuestros tiempos (Camps, 2003), enfatiza que una de las causas es el rechazo o la incapacidad de pensar críticamente, no cuestiona los principios que les imponen y se adhieren a las normas que los rigen de manera inflexible e incuestionable.

Cuando hay carencias importantes en educación, en valores y en comportamientos éticos es fácil para los manipuladores construir el fanatismo, los grupos pierden su identidad y aceptan ciegamente las normas de conducta que les imponen.

Para Kant, es en la conciencia en donde se debe formar esta capacidad de cuestionar, de formar nuestra propia identidad que nos permita detenernos, evaluar y decidir. Necesitamos estar dispuestos a dar y recibir esta educación para lograr formar grupos sociales con una conciencia crítica capaz de decidir por sí mismos y evitar ser manipulados por otros.