¿Qué hay detrás de un litro de leche?

La Dra. Sonia Vázquez Flores es profesora-investigadora de la Escuela de Ingeniería en Alimentos,Biotecnologia y Agronomia –ESIABA- del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro   [email protected]

Cuando uno ve los anaqueles productos en empaques de colores y etiquetas atractivas en los supermercados, la elección del producto está basada en el conocimiento del consumidor acerca de este alimento. Detrás de un litro de leche está una industria que ha sido vilipendiada como si hubiera un complot para dañar al humano con productos nocivos para su salud y miles de personas coludidas, desde el humilde ordeñador que trabaja mientras nosotros dormimos, hasta los científicos más reconocidos mundialmente, que estudian cada una de sus propiedades nutracéuticas y nutritivas. Es interesante tratar de entender que hay detrás de estas campañas negativas, porque además usan recursos económicos, visuales y bombardeo constante de falsa información para “sustentar” sus dichos en medios masivos. Usan nombres de Universidades prestigiosas como Harvard alterando la información y transmitiéndola como cierta, para pretender que es una información científica. ¿Quién gana con esto? El que pierde es el consumidor, bajo la premisa que la leche tiene antibióticos, hormonas, que produce cáncer mamario, lo limitan y confunden, evitándole consumir nutrientes biodisponibles de la más alta calidad. Para que un humano produzca sus propias proteínas, requiere de elementos esenciales conocidos como aminoácidos, estos provienen del alimento. La leche contiene los 9 aminoácidos esenciales: histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, valina y triptofano. Las vacas pueden producir estos aminoácidos por sus características fisiológicas dado que sus compartimientos estomacales (que son cuatro), procesan granos y fibras ayudados por microorganismos especializados no patógenos que generan estos aminoácidos. Esto no lo puede hacer el humano, necesitaríamos de un rumen.

La selección genética y el uso de la genómica, además del uso de prebióticos, probióticos, basados en cientos de estudios científicos, se usan para disminuir el uso de antibióticos, para aumentar la resistencia a enfermedades de las vacas y que produzcan más y mejor sin vulnerar su salud.

Los productos lácteos están en constante proceso de innovación, hay leche para personas con deficiencia a la lactosa, bajas en grasas, para personas con diabetes, con mayor calcio biodisponible, para niños autistas, para personas alérgicas a un tipo de caseína. Por cada 100 litros de leche en el mundo, 2 son producidos en México, por personas que de lunes a domingo, los 365 días del año, se preocupan por el bienestar, la alimentación, la limpieza, la mejoría en la genética, el control de enfermedades y la sustentabilidad. La SIAP estima que la producción para el 2015 será de 11 mil 368 millones de litros. Siendo un producto tan complejo y nutritivo al mismo precio que agua en un atractivo envase ¿quién gana?