¿Qué sigue para la ciudadanía queretana después de las elecciones?

Dra. Marisol Reyes Soto, profesora del Departamento de Relaciones Internacionales,del Tecnológico de Monterrey Campus Queré[email protected]

Terminó un proceso electoral más en nuestro estado y en el ambiente queda la sensación de que la participación de los ciudadanos a través de las urnas sigue siendo insuficiente para hacer valer sus intereses y propuestas. A estas alturas los nuevos legisladores y funcionarios que fueron elegidos ya tienen lista sus respectivas agendas de trabajo y la ciudadanía se pregunta si esta vez existirá la voluntad política para abrir auténticos canales de participación y expresión de la sociedad.

Desde que se reformó la Constitución del estado en 1996 y se promulgó una nueva ley electoral aparecieron por primera vez dos figuras de participación ciudadana directa: La iniciativa popular y el referéndum. Sin embargo, estos mecanismos nunca se utilizaron por su falta de reglamentación. Tuvieron que pasar trece años, para que en el 2009 se hiciera un nuevo intento para poner en marcha una Ley de Participación Ciudadana, que finalmente no se publicó. Irónicamente, unos años más tarde, la legislación que debería empoderar a los ciudadanos se convirtió en un objeto de disputas políticas entre el poder Legislativo y el Ejecutivo, hasta que finalmente entró en vigor en el 2012.

Básicamente la legislación vigente en la materia incluye instrumentos de participación directa como el plebiscito, el referéndum, la iniciativa ciudadana, la consulta vecinal y la obra pública con participación ciudadana. En la práctica, la legislación resultó totalmente inoperante porque los requisitos para su funcionamiento son absolutamente inviables. Hace un tiempo, estudiantes y profesores del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro exploramos la posibilidad de promover una iniciativa ciudadana para incrementar la inversión en ciencia y tecnología en las instituciones de educación superior y nos dimos cuenta que necesitábamos recolectar firmas de petición equivalente al 1% de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral del estado.

Además de las modificaciones que debe sufrir la ley para hacerla viable y efectiva, sería importante que los legisladores discutan dos aspectos de fondo que no contiene la actual legislación. La primera se refiere a que no se contempla la revocación de mandato por la cual los ciudadanos tendríamos la facultad de cesar a un funcionario público de manera anticipada al cumplimiento de su compromiso cuando su gestión no ha sido satisfactoria. La segunda es la inclusión de la figura de los cabildos abiertos de carácter vinculante para que los ciudadanos puedan involucrarse en la toma de decisiones de los Ayuntamientos.

Estaremos atentos para determinar si realmente existe la voluntad de las élites políticas de todos los partidos para empoderar auténticamente a las queretanas y queretanos.