¿Sabes tú por qué?

Azul Adoración Huerta de la Torre, es directora de la Licenciatura en Creación y Desarrollo de Empresas del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro       [email protected]

En conversaciones con alumnos, una de las grandes incógnitas a descifrar es ¿por qué quiero estudiar esta carrera?¿Cuál es el sueño o la meta que quiero alcanzar en mi vida profesional? Y debo confesar, que son contados los chicos que tienen respuesta a esta pregunta. No los culpo, estoy segura que muchos de nosotros cuando teníamos 18 o 20 años tampoco lo sabíamos, pero considero es un ejercicio de gran valor para poder ayudar a los jóvenes a decidir las mejores alternativas universitarias buscando su beneficio para un futuro no lejano.

Simon Sinek, profesor en Columbia University y experto en el área de liderazgo, escribió un libro llamado “Start with Why” (Empieza por el Por qué) en el cual explica cómo los grandes políticos y empresas exitosas deciden y se comunican usando un patrón llamado El Círculo Dorado. Este patrón habla de que las personas actuamos cotidianamente siguiendo las siguientes preguntas: qué, cómo y por qué. Usemos el ejemplo de Sinek para entender este patrón: generalmente una empresa sabe qué vende, algunas saben cómo lo venden y pocas saben por qué lo venden, refiriéndose este último al propósito, cuál es la razón de vender o existir de esa empresa. Sinek detectó que bajo este orden, es difícil que las empresas encuentren clientes ya que no hay motivo de compra claro, el consumidor no entiende el para qué comprarlo. Sin embargo, al responder las preguntas de manera inversa (por qué – cómo y qué), las empresas puedan tener una conexión con sus clientes empatando los propósitos de ambos. Un caso ejemplo sería Apple, quienes al declarar su slogan Piensa Diferente (Think different) comparten una ideología con sus clientes ayudándoles a destacar del resto y tener un status quo (responde el por qué), creando diseños simples y fáciles de usar (responde el cómo), mediante sus computadoras o dispositivos móviles (responde el qué).

Definir el por qué o el propósito a alcanzar de cada ámbito de nuestra vida, ayuda a tener una dirección clara y aceptar sólo aquellas oportunidades que nos acerquen a las metas elegidas. Por ejemplo, muchos programas educativos están evolucionando exactamente para ayudar a los jóvenes a pensar en su propósito laboral, como lo es la Licenciatura en Creación y Desarrollo de Empresas, diseñada para preparar a jóvenes que han decidido ser empresarios profesionales de alto desempeño que mejoren las condiciones económicas y sociales de su país.

Y tú, ¿ya sabes cuál es tú por qué?