TPP-TTIP. Configuración geopolítica y geoeconómica

Joel Ángel Bravo Anduaga, profesor del Departamento de Humanidades y Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro.                       [email protected]

En las últimas semanas la mayor parte de los medios de información nacionales e internacionales se han referido a la conclusión de negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés). Sus 12 miembros (Japón, Brunei, Chile, Nueva Zelanda, Singapur, Estados Unidos, Australia, Perú, Vietnam, Malasia, Canadá y México) tienen una incidencia económica y política incuestionable a nivel global y representan cerca del 40% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, concentran casi el 30% de la Inversión Extranjera Directa total y el 25% del comercio global.

Por otra parte, en el año 2013 la Unión Europea (UE) y los Estados Unidos iniciaron la negociación de un acuerdo denominado Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión, en inglés Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP). Los actores de dicho acuerdo representan casi el 60% del PIB mundial y un tercio del comercio global de bienes y servicios. Las negociaciones del TTIP estaban planeadas para concluir en 2014; sin embargo, se han presentado situaciones que trascienden el ámbito comercial.

Existe un alto nivel de desconfianza en diferentes sectores de los Estados que conforman tanto el TPP como el TTIP, debido en gran medida al secretismo que han caracterizado sus negociaciones. Durante este año, multitudinarias protestas contra el TTIP tuvieron lugar en algunos países europeos, sobre todo en Alemania y España.

El 5 de noviembre pasado se anunció que los textos del TPP estarían a disposición del público en general, primero en inglés y días después en los diferentes idiomas oficiales de los países miembros. Se impone una revisión, estudio y análisis riguroso de los documentos negociados, con el fin de poder iniciar un verdadero debate sobre las ventajas y desventajas del Acuerdo Transpacífico.

Es deseable que los acuerdos, si son comerciales, fomenten un libre mercado, es decir que garanticen las exportaciones pero también las importaciones. Si la bandera del libre comercio es utilizada para ocultar un proteccionismo se podría estar en el inicio de un escenario de conflictos globales de alta escala.

La geopolítica y la geoeconomía tanto del TTIP como del TPP es clara. Una alianza euroamericana sería el equilibrio al creciente poderío asiático ejemplificado tanto en su fuerza militar, como en el desarrollo tecnológico y su bono demográfico. De igual forma, los países que integran el Acuerdo Transpacífico estarían preparados para hacer frente a la disputa político-económica que se está configurando. Los Estados Unidos están en los dos acuerdos, hay que estar atentos a los próximos movimientos de China y Rusia.