Un propósito para el año que iniciamos, revisión en sus finanzas personales

Araceli Jiménez Medina, profesor asociado del Departamento de Administración y Finanzas, Tecnológico de Monterrey Campus Querétaro [email protected]   Publicado en El Financiero, enero 2015

Una vez concluidos los brindis, festejos y convivencias familiares con amigos y familiares demos paso a una revisión de nuestras finanzas personales.

¿Es usted de las personas que planea y organiza sus gastos en función de sus ingresos? En verdad, ¡lo felicito!, Para quienes no tenemos ese hábito o buscamos perfeccionarlo me permito sugerirle que inicie el año con el propósito de hacer un presupuesto personal o familiar.

Como todo presupuesto, se parte de los ingresos o entradas de efectivo como son los sueldos, rentas, etcétera. El renglón de los ingresos es limitado. Si va a desarrollar un presupuesto individual o bien familiar puede consolidar los ingresos si es que entre usted y su pareja convienen así. Sin embargo, el renglón de gastos o egresos de efectivo comprenden una infinidad de conceptos, tantos como nuestros hábitos de consumo. ¿Tiene la costumbre de registrar sus gastos?, Si al menos reúne todos sus comprobantes, tome unos minutos al día o a la semana para registrarlos en una hoja electrónica de cálculo o bien en las aplicaciones descargables en los dispositivos electrónicos. El estado de cuenta bancario no nos dice todo lo que gastamos, ya que muchos pagos por su baja denominación se hacen en efectivo. Sugiero que lleve un registro sobre los principales rubros clasificados como colegiaturas, supermercado, renta, etcétera.

Es importante considerar la programación de los compromisos adquiridos en las tiendas departamentales a “meses sin intereses” o en el “buen fin” ya que representan una erogación fija por el plazo que seleccionamos.

También debemos incluir los gastos anuales como vacaciones, inscripciones de los hijos al colegio, impuesto predial como por ejemplo.

Incluir también aquellos gastos “inofensivos” como la compra de la revista, el regalito, cigarros, o la entrada al domino; al final del año nos sorprenderemos lo que se acumula por estos conceptos. No pretendo que se desista de estos gustos, solo que sea consciente de ello y le asigne un límite y poder así generar ahorros.

El presupuesto debe ser administrado y revisado constantemente para ajustar el gasto, así lo vemos también a nivel país. Recientemente el Secretario de Hacienda ha informado que se recortará el gasto gubernamental ante una posible reducción de los ingresos por la caída en los precios del petróleo y el difícil entorno internacional; lo que significa que el gobierno dejará de consumir y por tanto, afectará a la producción nacional y por consiguiente la economía de las familias.

Hablando de las cuentas nacionales y relacionadas con nuestro presupuesto, considere que si tiene un crédito hipotecario vinculado al Salario Mínimo, tome en cuenta que la deuda y el pago mensual crece anualmente conforme la revisión a este; en el 2015, el incremento al salario mínimofue 4.2%. Si sus deudas se relaciona con Unidades de Inversión (UDIS), considere que la inflación anual reportada hasta el mes de diciembre fue 4.08%.

Una vez listado los ingresos y todos los egresos de efectivo detallados, comparemos dichos resultados. Lo deseable es que los ingresos superen a los egresos y con esto tendremos la posibilidad de ahorra ese efectivo. Es preferible generar ahorros a partir de este ejercicio de planeación y buscar con esto financiar nuestros proyectos ya que el adquirir deudas, en un escenario con alta incertidumbre como el que estamos viviendo, es un riesgo ya que de acuerdo a declaraciones del propio gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, existe una alta probabilidad de incrementar las tasas de interés este año, en línea con el alza que se tenga en Estados Unidos en su proceso de normalización de política monetaria.